Acusan a Sbatella de querer encubrir operaciones "sospechosas"

Dos denuncias realizadas en la Justicia apuntan al jefe de la Unidad antilavado por pedirle a los bancos que no reporten posibles operaciones sospechosas durante el blanqueo de capitales.

Foto: Publicada en El Ojo Digital
Foto: Publicada en El Ojo Digital

El jefe de la unidad antilavado (UIF), José Sbattella, sigue acumulando denuncias en su contra. Ayer dos diputados de la oposición y una candidata por Coalición Sur  efectuaron dos presentaciones penales ante la Justicia, a causa de que el funcionario le pidió a los bancos que no le envíen los Reportes sobre Operaciones Sospechosas (ROS),  y que provengan del polémico blanqueo de capitales promovido por el Gobierno.

Una de las denuncias fue radicada por los diputados nacionales Graciela Ocaña y Manuel Garrido, al considerar que Sbattella habría incurrido en los delitos de abuso de autoridad y encubrimiento. Para los legisladores, Sbattella pretende obstaculizar el cumplimiento de las leyes de prevención y lucha contra el lavado y el financiamiento del terrorismo.

Paralelamente, la candidata a senadora por Coalición Sur, Fernanda Reyes, también se presentó ante los Tribunales federales para acusar a Sbattella del delito de "incumplimiento de los deberes de funcionario público".

Según la ex diputada y ahora candidata, el motivo por el cual el funcionario pidió a las entidades bancarias que no reporten operaciones sospechosas sería "el contundente fracaso del plan del blanqueo de capitales creado por el Gobierno nacional".

Las denuncias fueron presentadas cuatro días después de que el matutino porteño La Nación reveló que Sbattella se reunió dos veces con ejecutivos y oficiales de cumplimiento antilavado de los bancos, a quienes les pidió que no le enviaran los reportes de operaciones sospechosas (ROS) por el blanqueo aprobado por el oficialismo.

Según explicó este mismo diario, la información fue confirmada por tres presidentes de bancos privados de primera línea, dos oficiales de cumplimiento, una técnica del sector bancario y una alta fuente con acceso a lo que ocurre dentro de la UIF.

Según esos siete relatos, los ejecutivos se negaron a acatar esa orden debido a las consecuencias penales e incluso las multas que la propia UIF podría aplicarles si se detecta en el futuro, por ejemplo, que una operación de blanqueo ocultó, en efecto, el lavado del narcotráfico.

Eso mismo ya había pasado en el primer blanqueo de capitales lanzado en el año 2009, y que tuvo como protagonista al colombiano Ignacio Álvarez Meyendorff.

Como los bancos se negaron a tal pedido, Sbattella hizo dos comentarios. Primero, dijo que él le pondría "el pecho" a los ROS que lleguen a la UIF por el blanqueo. Luego, indicó que los bancos podían hacer lo que mejor les parezca, pero que los expertos de la unidad antilavado evaluarán si reportaron de "mala fe".

Ahora, la denuncia penal se suma a los pedidos de la propia Ocaña y el titular del bloque de diputados nacionales por el radicalismo, Ricardo Gil Lavedra, para que Sbattella se presente ante la Comisión de Finanzas de la Cámara.

Más allá de ambas denuncias, esta no será la primera vez que Sbattella deba afrontar a la Justicia por su labor al frente de la UIF. Tras una investigación preliminar propia, el fiscal federal Carlos Stornelli radicó una denuncia por la presunta comisión de cuatro delitos: incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, violación de secretos y encubrimiento agravado por omisión de denuncia.