“Me acuerdo cuando quisieron montar una suerte de escandalete como que había una suerte de espionaje de la Gendarmería, Proyecto X, inexistente, se armó un lío. Ahora resulta que se enteran que nos están espiando desde el Norte y nadie dice nada. ¡Claro, es mucho más cool la CIA que un gendarme!”, había dicho, Cristina Fernández en el pasado acto del 9 de Julio en Tucumán. Fue en referencia a las revelaciones hechas por el “topo” de la CIA, Edward Snowden, con respecto al espionaje a ciudadanos estadounidenses y extranjeros a través de conocidos programas electrónicos y redes sociales.
Ese Día de la Independencia, la Presidenta olvidó dos cosas. Una es que el denominado Proyecto X –un sistema de espionaje a cargo de Gendarmería para espiar protestas sociales- no es “inexistente”, ella misma hizo alarde de su utilización hace un año. La otra, es que el Proyecto X se realizó gracias a un soft de Microsoft.
¿Existe o no existe?
El 11 de mayo de 2012, Cristina se refirió a él por primera vez al revelar que en esa base de datos figuraba el nombre del conductor de un camión que fue secuestrado con un cargamento de 840 kilos de cocaína en la Ruta Nacional 8.
"Un joven gendarme detuvo el camión y fue a constatar los antecedentes del conductor, que quedó detenido, y resulta que figuraba en la base de datos del Proyecto X. ¿Se acuerdan de las tapas de diarios que nos comimos sobre que la Gendarmería tenía un Proyecto X que investigaba y seguía a los políticos, y que habíamos armado una red de espionaje?", sostuvo las Presidenta en respuesta a las denuncias de dirigentes sociales y de la oposición.
De esa manera, y solo a meses de que se desatara el escándalo, Cristina desmentía las palabras del senador Aníbal Fernández, quien en febrero de ese año aseguró que el denominado Proyecto X de la Gendarmería para recolectar datos de dirigentes sociales "no existe" y desmintió que esa fuerza de seguridad hiciera "inteligencia".
"No existe eso (en referencia al Proyecto X). Qué plan X ni que ocho cuartos; de qué estamos hablando", apuntó el ex jefe de Gabinete en esa oportunidad refiriéndose a la polémica generada luego de que la propia Gendarmería admitiera ante la Justicia que poseía una base de datos con ese nombre, la cual era utilizada en protestas sociales.
Luego, la entonces ministra de Seguridad, Nilda Garré, salió a dar explicaciones y reconoció que el programa “sirve para causas y delitos complejos”.
Projetc X… Project Microsoft
“Proyecto X es una herramienta informática, no es un plan secreto de espionaje", dijo Garré. "Es un sistema informático de inteligencia criminal, es un software", aclaró.
Garré estaba en lo cierto. El software de origen en el que está alojado el Proyecto X es Microsoft Project, desarrollado y comercializado por la compañía multinacional Microsoft.
Recientemente, se conocieron nuevos documentos filtrados por Snowden que revelaron que la compañía fundada por Bill Gates colaboró estrechamente con los servicios de Inteligencia de Estados Unidos, incluida la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).
La corpo buena
En febrero de este año, un portal público de noticias gubernamentales anunció con bombos y platillos el crecimiento de Microsoft, solo en este año, de por encima del 20%, gracias al programa Conectar Igualdad, que utiliza ese software contratado por el Gobierno.
“Si bien las máquinas que se entregan pueden ‘correr’ con Windows y Linux, no aparece en el horizonte aún una política estatal decidida y sistemática de formación para el conocimiento y uso del software libre o ‘no propietario’. Por la ley de inercia, el proyecto puede correr el riesgo de funcionar como una escuela de formación de consumidores de productos Microsoft”, dijo en referencia a la decisión de incluir el software propietario de Windows en las computadoras portátiles, Mariano Palamidessi, especialista en educación, a diario Perfil.
Hay que tener en cuenta que Microsoft ha recibido numerosas demandas en distintos países del mundo por prácticas desleales, monopólicas y abuso de posición dominante. En la mayoría se falló en su contra.
La Presidenta no solo parece olvidar sus propias declaraciones en relación a la existencia o no del Proyecto X. También olvida las importantes contrataciones estatales que el Gobierno tiene con Microsoft, no solo una de las corporaciones más grandes del mundo, sino hoy también sospechada de colaborar con el espionaje norteamericano, ese que a la Presidenta le hace correr un escalofrío por la espalda.