"El que gana conduce, y el que pierde acompaña". Este es el principio peronista que ayer se escuchó entre militantes cuando los primeros resultados expresaban las diferencias entre los frentes en competencia. Una frase que permite entender cómo se ordenará el Partido Justicialista -por lo menos- de cara a un horizonte cercano, las elecciones legislativas de agosto y de octubre.
El triunfo de la Corriente Peronista en cinco de los siete departamentos donde presentó lista propia -de un total de diez, que fueron a internas- configura un nuevo mapa en la construcción del poder territorial. Un balance delicado y, por ello, no permanente porque depende del armado de la estructura y por último de los resultados.
Tras los duros cruces que comenzaron durante el verano pasado con referentes del sector Azul, el vicegobernador Carlos Ciurca se consolida como uno de los referentes del peronismo mendocino por la forma en que edificó el triunfo, sobre las críticas de la cooptación de dirigentes e instalando la disputa aún donde el peronismo es gobierno.
Al decir de un dirigente de este sector, "no habrá muchos cambios, pero sí la consolidación de un espacio con su conductor natural", que es Ciurca. "Tienen que entender que es otra forma de hacer política, y que los candidatos se definen acá en Mendoza, y no en Buenos Aires", recalcaron.
A partir de su política de "brazos abiertos" y de peregrinaje por los cuatros puntos cardinales, Ciurca logra entonces un punto de equilibrio en la construcción del poder con el sector Azul, de cara a lo que queda de 2013. Por eso, tras la victoria, el vicegobernador llamó a la unidad del oficialismo. Un mensaje que ratificó en conferencia de prensa junto al azul Jorge Tanús.
Pero sobre todo, en el largo camino que se inicia después de las legislativas de octubre. Después de la derrota de Adolfo Bermejo en las legislativas de 2009 -si el actual senador se imponía, era el candidato natural a la gobernación-, el sector conducido por Juan Carlos Mazzón garantizó las reglas del juego en la definición de 2011.
La verdadera puja en el peronismo mendocino está en quiénes deciden cómo se define políticamente aquellos que irán a la elección de 2015.
En la misma tónica, se afianza el poder territorial de los intendentes que conforman este espacio. Alejandro Abraham y Rubén Miranda impusieron el peso específico de su poder político y evitaron las internas en sus respectivos departamentos.
Esta ventaja hizo que movilizaran a sus militantes hacia otros departamentos, lo que fue denunciado por la oposición. En San Rafael, hubo funcionarios lasherinos organizando la logística del comicio a favor de Alejandro Cazabán, a pesar de la derrota.
Pero las diferencias contundentes que lograron en Godoy Cruz y Luján de Cuyo muestran un poder de organización que no se ha visto en elecciones anteriores donde lo que se disputa es algo más ambicioso y a largo plazo que una lista de concejales. Y confirma cómo se ha afinado la maquinaria orgánica para responder a un proceso como el vivido. No por nada Miranda lleva tres mandatos consecutivos y Abraham va por su segundo.
No así el novel Carlos López Puelles, cuya alianza con el diputado nacional y sindicalista Dante González quedó en evidente fractura. Pero la victoria contundente de ayer también consolida al intendente de Luján de Cuyo y le otorga crédito en su equilibrio de poder interno ante el jefe del Concejo Deliberante, Eduardo Pérez, con quien mantiene serias diferencias.
De hecho, la victoria le permite a López Puelles avanzar con el traspaso del distrito de Las Compuertas al municipio de Las Heras, tal como sospechan los vecinos de esa zona que resistirán una medida de tal naturaleza porque quieren seguir perteneciendo administrativamente a Luján de Cuyo. También es factible que López Puelles decida cambios en el Concejo e instale en la presidencia a un hombre de su confianza.
Pero la CP no son sólo estos nombres. Se extiende al sector sindical.
Incluye a José Escoda, que a la par de ser senador provincial también es referente en el sindicato del personal de estaciones de servicio. Incluye a su vez al subsecretario de Trabajo Ariel Pringles, con vínculos en la CGT moyanista como hombre en Mendoza de Julio Piumato.
Alcanza al diputado Claudio Díaz , de Vialidad provincial y permite asomar a otros dos referentes incluidos en las listas para la Legislatura: el líder del sindicato de canillitas, Raúl Camargo, y de la subsecretaria de Derechos Humanos, María José Ubaldini.
Un sector sindical que en Mendoza se ha mantenido al margen del conflicto nacional entre el Gobierno y Hugo Moyano y tiene margen para posicionarse con más recepción en la Corriente Peronista.
Y en este brazo gremial falta un nombre que eligió no participar de este proceso. Se trata de Rodolfo Calcagni, secretario general de Sipemon y de la CGT mendocina. El líder de los choferes de colectivos se sumará en agosto para participar de las PASO, lo que acrecienta el poder de convocatoria que tiene la CP en materia sindical.
La CP también suma poder territorial en departamentos gobernados desde hace años por la oposición, aunque el trabajo será más a largo plazo.
En Capital, con Sebastián Tapia como primer concejal, el trabajo del ministro Carlos Aranda, el concejal Eduardo Quiroga y el director de Parques Javier Fernández se impuso ante el director de Aysam, Luis Böhm y azules.
En Rivadavia, donde se fortaleció el senador Fabián Montes, que va como candidato a diputado, frente a Héctor "El Churrero" Gómez y los azules.
Y San Carlos, con Raúl Abraham, Mario Guiñazú que se impuso ante los candidatos de Rodolfo "Olfi" Lafalla y Patricia Fadel.
Lo que equivale a señalar que la derrota de Marcelo Costa en Godoy Cruz no fue la única donde un funcionario de Francisco Pérez perdió. Sin estructura territorial, el destino del gobernador queda más atado a su vínculo con la Nación.
Al igual que sus pares de Las Heras y de Guaymallén, Alejandro Bermejo -Maipú- y Jorge Omar Giménez -San Martín- pudieron imponer a sus candidatos y no tuvieron que sortear obstáculos impuestos por una lista opositora en sus territorios.
Los azules mantuvieron una postura de expectación ante lo ocurrido en las elecciones de ayer, aunque prestaron logística en otros departamentos.
Fue el caso de los maipucinos que ofrecieron fiscales para la lista de Marcelo Costa, que perdió en manos de la Corriente. Aunque también perdieron, como en el caso de Rivadavia o San Carlos, pero lograron imponerse en La Paz.
En ese olimpo que mantienen en el Este provincial, contemplaron cómo aliados importantes tuvieron resultados dispares, como el caso de Dante González que perdió ante López Puelles, y los hermanos Félix que derrotaron al Chiqui Cazabán en unos comicios con una importante cantidad de electores desplazados.
En San Rafael, el amplio margen de diferencia consolidó el liderazgo de los Félix en la región Sur.
El armado político incluye un bloque de los departamentos sureños con los azules de Juan Carlos De Paolo y con el malargüino de Juan Agulles, que evitaron las confrontaciones en sus respectivos departamentos gracias a listas de unidad.
A la vez, otorga un crédito a Omar Félix, que busca seguir en el Congreso de la Nación pero tiene enfrente ya no a un candidato de peso, como Abraham. También asoma otro que tiene más pergaminos sociales que políticos, como Germán Ejarque, y puede ser bien visto por la Nación.
Pero ésta ya es otra instancia electiva. No menor, porque es la carrera que viene. Y donde la CP hará valer el peso territorial para imponer al intendente de Guaymallén ante los designios de la Nación. E Integración Azul hará valer su relación estrecha con la Rosada para lograr la continuidad de Félix.
Los plazos apremian. El 12 de junio es el término para definir las alianzas electorales. Días después, el 22, se sabrá quiénes irán en la lista para la Cámara de Diputados de la Nación.
En el interín, ya se ha vislumbrado cuál puede ser la estrategia del oficialismo: la de postular a varios candidatos para las PASO del 22 de agosto para competir principalmente contra la lista que encabeza Julio Cobos. Una diversidad de figuras para contrarrestar a la UCR y achicar el margen de diferencia que existe hoy con los principales candidatos del PJ.
Un peronismo mendocino con el poder fragmentado en dos grandes frentes y varias figuras de peso que traccionan. Un rol cada vez más limitado el del gobernador Pérez que queda en el medio. Y un llamado a la unidad por parte de Carlos Ciurca y Jorge Tanús que costará en materializarse.
Victorias territoriales que marcan el pulso del poder interno en el peronismo mendocino y determinan cómo se ordenará el partido gobernante hacia ese horizonte todavía lejano que es 2015. Construcción del poder. Pragmatismo puro.