Están todos en Mendoza. No han dejado de reunirse ni de llamarse. Mientras miles se toman el fin de semana largo para descansar, los peronistas no dejan de hacer dibujos en el papel con nombres propios y el gobernador llama a cada uno de los sectores para buscar el consenso necesario.
Dos nombres encabezan esa lista y el armado político de las últimas horas los ha fortalecido. Se trata de Alejandro Abraham y de Omar Félix. Pero el armado no sólo ha sido político, sino también técnico-jurídico.
Con esta dupla en los primeros lugares de la lista, la figura fememina queda relegada al tercer puesto. El argumento lo aportó el regreso de Guillermo Amstutz al peronismo. Como su agrupación participó en las elecciones legislativas de 2009 con el Frente Cívico, trajo los derechos adquiridos que le permiten al FpV disponer del cupo femenino en una tercera posición, aunque falta el aval de la Justicia Electoral para convalidar esta movida de ajedrez político.
Esta posibilidad habilita entonces como segundo a Félix, que buscará renovar su banca en el Congreso de la Nación.
Así, al finalizar la noche del jueves, tras un día intenso de reuniones y llamados, para ese tercer lugar había una mujer con larga militancia política en la izquierda mendocina.
Se trata de Tatiana Mussato, presidente de Partido Solidario, la agrupación nacional que encabeza Carlos Heller, a la vez titular del Banco de Credicoop. El PSol conforma Nuevo Encuentro, el partido de Martín Sabatella. Tatiana es subsecretaria de Cooperativas en el ministerio de Agroindustria.
En los días previos, el nombre que sonaba era el de Juan Carlos Ribera, gerente regional del Credicoop en Mendoza, pero ahora ese lugar será para la hija de Osvaldo, presidente del Partido Comunista local. Ambos, padre e hija, junto a sus respectivas fuerzas políticas, integran la alianza que conforma al Frente para la Victoria.
De confirmarse tal esquema en las próximas horas, la participación de Mussato respondería a la necesidad de incorporar al kirchnerismo puro en una lista encabezada por justicialistas puros.
El cuarto lugar quedaría reservado para German Ejarque, que en los días previos recibió varias señales de apoyo desde la Nación. Pero esas señales no bastaron y pesó más el aparato tradicional sobre el perfil social del titular del Consejo de la Discapacidad.
Ejarque viajó este jueves a Rosario para participar del acto del día la Bandera donde estuvo Cristina. Está previsto que este viernes se reúna con el gobernador para definir si acepta ese cuarto lugar en la lista o, bien, decide ir a las PASO por su cuenta.
De no aceptar, ese lugar sería para un intendente. Hablamos de Jorge Omar Giménez, que en los planes previos figura en el sexto lugar de la lista pero podría subir dos peldaños debido a esta situación.
Su inclusión responde a una lógica que ya se ve en otras provincias, como en Chaco, donde Jorge Capitanich figura como suplente. Una candidatura testimonial con arrastre de votos, considerando el aparato justicialista que ha desarrollado el cacique en el Este.
La quinta es otra mujer y una de las sorpresas de la lista.
Se trata de Romina Ronda, la subsecretaria de Justicia, una funcionaria con más perfil técnico que político pero una cara nueva al fin y al cabo y con el agrado del kirchnerismo.
El séptimo puesto es para la dirigente de Tupac Amaru en Mendoza, Nelly Rojas. Su nombre sonaba en los últimos días, pero siempre en el orden de lo simbólico, es decir, en los lugares no entrables en la lista.
En este esquema, no figura ningún referente de La Cámpora, tal como sucedió en la lista de 2011, donde emergieron Anabel Fernández Sagasti, Marina Femenía y Lucas Ilardo. Aquella definición fue la que dio forma a la construcción de esta lista y la oposición de algunos dirigentes -principalmente, desde la Corriente Peronista, pero también algunos azules- para que la elección surgiera por consenso en Mendoza y no en la Rosada.
La lista, de no mediar más cambios, será presentada este sábado en la mañana en un hotel cinco estrellas de esta capital. Será la foto de unidad del peronismo y sus aliados después de una interna muy dura.