Tras la denuncia de lavado de presunto lavado de dinero hecho por el periodista Jorge Lanata en Periodismo para Todos, cuyo principal implicado es el empresario K Lázaro Báez, comenzaron a aparecer nuevas elementos que conducen al manejo sucio del dinero y al enriquecimiento sospechoso de las personalidades que integran el círculo íntimo de Néstor Kirchner. Dos de ellos fueron Lázaro Báez y Julio de Vido.
En un informe difundido por el diario Opi de Santa Cruz, cuando el ex presidente propició "el golpe institucional en Santa Cruz, colocando a Carlos Sancho como gobernador interino, ordenó iniciar un negocio sobre energías limpias". Allí el negocio no se otorgó a firmas con experiencia, "sino que lo personalizó en Epsur SA, de Lázaro Báez". Ese proyecto luego se trasladó a Tierra del Fuego.
"Entre abril y noviembre de ese año maduró una idea, que fue la de importar y desarrollar “energías limpias” en la Patagonia y para ello Kirchner eligió a Epsur, con Lázaro y Martín Báez a la cabeza, como firma privada. Como operador nacional lo asignó a Julio de Vido", destaca el periódico santacruceño, que tuvo acceso a documentos y correos electrónicos, donde constató que la empresa de Báez no le dio participación a otra compañía más y por ello "corría con gran ventaja, porque quienes potenciaban el proyecto lo financiaban y lo reglamentaría era el propio gobierno nacional".
En mayo de ese año, un mail enviado desde la oficina de Julio de Vido "con destinatario a Orlando Batista (Epsur SA) y al Secretario de Energía de Santa Cruz, Alessandro Perrone, hacía referencia a una conversación privada mantenida entre De Vido y Néstor Krichner, donde se presentaban las perspectivas para iniciarse en el tema de las energías limpias. En parte de dicho texto, se le indicaba a los destinatarios “…esto ya está acordado y el jefe (presumiblemente NK) quiere que esto lo tramitemos nosotros y lo maneje Epsur solamente; ponerse a trabajar así avanzamos”, indica el texto".
A partir de allí Alessandro Perrone, Secretario de Energía de la provincia y la petrolera de Báez, se abocaron a la construcción del negocio, que consistió en la importación de celdas de 5 kw para proyectos de hospitales, escuelas y repositorio de basura municipal y celdas de 200Kw para yacimientos.
El artículo destaca que en ese entonces, "para iniciar la movida y por orden de Julio De Vido -a instancias de Kirchner - en oficinas de Epsur SA en Buenos Aires, el día 16 de abril de 2007 se reunió el “Grupo de los 8” conformado por Daniela Van Wyk, Teddy Batista, Cristhian Batista, Marcelo Hirschfeldt, Guillermo Pedrotti, Ricardo Kisielnicki, Nicolás Rosarios y Gabriel Lodosky". El objetivo fue revisar los aspectos técnicos del proyecto.
Y acerca del funcionamiento del negocio en Estados Unidos aparece este dato: "un mail indicaba puntualmente que “Se debe avisar a tiempo para que el “amigo de Tito”, nos limpie el camino cuando pise suelo nacional. En EEUU lo podemos manejar con los managers del grupo”. De eso se ocupaba Perrone, quien viajaba permanentemente en los aviones de Lázaro Báez".
El artículo detalla aspectos concretos del funcionamiento de este grupo, en el que interactuaba De Vido con Lázaro y otros empresarios. Y destaca un mail -dirigido a Perrone y Orlando “Teddy” Batista (Epsur SA), que deja abierta las sospechas del objetivo final de estas alianzas entre funcionarios y empresarios:
“Si esto prende, nos llenamos de guita. Solo hay que tener fe y laburar mucho, Dios (y alguien más) proveerá”.