Cerca del mediodía el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, se acercó al hospital de Haedo donde fueron asistidas las cientos de personas heridas tras el choque que tuvo lugar en la estación de Castelar en Buenos Aires y que comprometió a dos formaciones de la Línea Sarmiento.
"Yo pongo la cara como siempre" y agregó "hay que trabajar en la prevención en este tipo de accidentes para que no vuelvan a pasar", dijo Scioli al ser interrogado por muchos periodistas en la puerta del nosocomio, según informó El Cronista.
"Es un hecho grave. Hay muchos heridos. Vamos a visitar las guardia porque la prioridad son los heridos", señaló el gobernador.
A pesar de que los reporteros en el lugar escucharon insultos y abucheos de parte de la gente que se encontraba en la entrada del centro asistencial, Scioli apuntó que "no escuché ningún insulto. Pedían un médico para una señora que se desmayó".
Finalmente, el gobernador bonaerense, según El Cronista, comentó que "pude hablar con los médicos y los familiares de los heridos (...) tengo entendido que son entre 5 y 6 los más graves y el resto son heridos leves que van a ir dando de alta".
Además, valoró el proceder de los organismos de Emergencia Médica y dijo que el secretario de Seguridad, Sergio Berni, estuvo desde un comienzo en el lugar de la tragedia.