Uno de los cambios que llegan con las elecciones 2013 es la entrega de un certificado o constancia de votación, que recibirá cada ciudadano que haya ejercido su derecho de sufragar.
Es un comprobante troquelado, que servirá para comprobar que el individuo votó.
De este modo ya no se firmará ni sellará los documentos de los votantes -sólo posible de hacerlo en los DNI viejos- ya que los documentos nuevos son tarjetas plastificadas y no tiene espacio para incluir páginas destinadas al sello de los votos.
Entonces, en las primarias de agosto los argentinos tendremos, al salir del cuarto oscuro, este recuerdo de lo que fue votar: