¿La Cámpora se pone las botas?

En el ministerio de Defensa sospechan que con la llegada de Agustín Rossi, los jóvenes K ocuparán cargos destinados a uniformados.

Posiblemente las Fuerzas Armadas sea el sector que más resiste a los militantes K de la Cámpora por las enormes diferencias ideológicas que las separan. Con la llegada de Agustín Rossi en lugar de Arturo Puricelli, en los pasillos del ministerio que concentra la actividad del ejército, la marina y la fuerza área empiezan a sospechar que la juventud K desembarque en  puestos tradicionalmente ocupados por uniformados.

Si bien desde hace un año la agrupación ultra K vienen olfateando el ámbito de las fuerzas armadas -con el militante Santiago Rodríguez dirigiendo Fabricaciones Militares, un cargo que siempre fue ocupado por ingenieros militares, y otro militante de esa agrupación a cargo del Centro de Investigaciones Técnicas de las Fuerzas Armadas- al parecer ya es hora de que los soldados de Cristinas arriben al ministerio, señala Clarín en un detallado informe realizado por la periodista Natasha Niebieskikwiat.

¿Y por la Cámpora se va a calzar las botas de los regimientos? Porque se sabe que Agustín Rossi llega a la cabeza del ministerio que controla a las Fuerzas Armadas sin conocimiento previo de la materia. Lo concreto es que a más de dos días de su designación al frente de Defensa no ha dado ninguna señal cuál es su plan. En ese sentido cobra importancia la buena relación que tuvo con los camporistas Andrés "Cuervo” Larroque y Wado de Pedro, que según indica la cronista de Clarín, tuvieron mejor llegada a Cristina que él, del modo que la incertidumbre será si Rossi podrá elegir a su gente o lo harán quienes tengas mejor llegada a Cristina, es decir, la Cámpora. 

Lo concreto es que los ministros de Defensa que tuvo Cristina no satisfacieron a los integrantes de las fuerzas armadas.  La periodista de Clarín destaca que más allá de las diferencias ideológicas, algunas acciones fueron determinantes para el desencanto:  suspendió las capacitaciones en el exteriorTambién suspendió las capacitaciones en el exterior, sacó a militares de los negocios de la fuerza y en su lugar puso a civiles, promesas salariales incumplidas y bajo nivel de adiestramiento; el destructor ARA Santísima Trinidad hundido, la corbeta ARA Espora fundida, el buque hidrográfico Comodoro Rivadavia sin motor, la Fragata Libertad paralizada tras el escándalo del año pasado en Ghana, seis bases antárticas permanentes mal abastecidas y algunas en estado crítico como Marambio, y una total pérdida de capacidad para la Fuerza Aérea. Demasiados problemas para el ex jefe de la bancada oficialista en Diputados.