El diario El Observador de Montevideo difundió hoy una información que engrosa la pista uruguaya en el caso de supuesto lavado de dinero K: es un hombre que al parecer compró para Lázaro Báez y en 14 millones de dólares un terreno valuado en cuatro millones de dólares, en José Ignacio, Uruguay.
Se trata de Óscar Osvaldo Guthux, quien es gerente de finanzas de Valle Mitre, quie regentea el Hotel Alto Calafate (en Santa Cruz), administrado por el empresario K Lázaro Báez, sobre quien pesa todas las denuncias en el supuesto lavado de dinero K.
Guthux preside Traline, "la sociedad anónima (uruguaya) que compró en US$ 14 millones el campo El Entrevero, ubicado en José Ignacio. El Observador llegó hasta el nombre de Alejandro Maximiliano Acosta, quien firmó la escritura por la parte compradora. Acosta es socio de Leandro Fariña, el valijero de la presunta red de lavado de dinero liderada por Báez y Kirchner. Acosta presidió Traline desde el 23 de febrero de 2011. Ese día, el capital accionario de la sociedad anónima era de US$ 76.000. Sin embargo, un mes después, en marzo de 2011, su capital aumentó a US$ 14 millones, con los que compró 150 hectáreas de El Entrevero".
"Las versiones que circulan en la vecina orilla indican que el negocio de El Entrevero distanció a Báez de Fariña, porque el valijero se habría quedado con dinero del empresario. Quizá fue por esa razón que dos meses después de concretar la compra, el 22 de junio de 2011, Acosta fue desplazado de Traline y Guthux quedó como presidente."
El diario uruguayo había revelado que Leandro Fariña estaba involucrado en la compra de un campo en la localidad uruguaya de José Ignacio, valuado en cuatro millones de dólares pero facturado por él mismo en catorce millones. Además, el marido de Karina Jelinek había viajado veces a Punta del Este en distintos aviones particulares esquivando el aeropuerto internacional Laguna del Sauce y en su lugar, aterrizaba en el aeropuerto El Jagüel, en Maldonado, una estación dedicada a las actividades recreativas y privadas.
Óscar Guthux aparece en Linkedin -la red social de los profesionales- como gerente de finanzas de Valle Mitre S.A., empresa propietaria de los hoteles Alto Calafate, Las Dunas y La Aldea. "Un funcionario de Alto Calafate explicó a El Observador que Guthux trabajó en ese hotel en concreto, pero que ya no lo hace desde el año 2010".
Daniel Pérez Gadín -que trabaja para Lázaro Báez-, es otro de los involucrados en el caso de supuesto lavado, hasta hace poco administró el hotel Alto Calafate. En Periodismo para Todos, Fariña lo había señalado como propietario de un campo en José Ignacio. "El funcionario que contestó el teléfono del hotel explicó ayer a El Observador que Pérez Gadín también dejó de trabajar allí".
La justicia uruguaya, a través del Juzgado de Crimen Organizado, desde esta semana investiga desde esta semana la presunta red de lavado operaba en Uruguay a través de sociedades anónimas fantasmas.
Lázaro Báez es un empresario de la construcción. En los 90 comenzó como contador del Banco Santa Cruz. Se transformó en gerente cuando Kirchner llegó a la gobernación en 1991. Ingresó al directorio de Austral Construcciones y desde allí monopolizó los contratos de obra pública en Santa Cruz. Su fortuna fue creciendo y se convirtió en un empresario poderoso: compró grandes extensiones de tierras y también hoteles. Incursionó en el negocio petrolero. Construyó el mausoleo donde descansa Néstor Kirchner y junto a Sebastián Eskenazi y Cristóbal López integra la cúpula de empresarios más cercanos al Gobierno.
Se le atribuye iniciar la ruta del lavado con el envío de dinero de Río Gallegos al aeropuerto San Fernando (Gran Buenos Aires). “No soy corrupto ni millonario”, fue lo que respondió tres días después de la primera emisión de Periodismo para Todos.
Leandro Fariña es economista. Asesor de Bolsa y de armado de compañías financieras. En abril de 2011 se casó con la mediática Karina Jelinek y se hizo conocido por relucir lujos y excentricidades. Tres meses antes de la boda se supo que no tenía cuentas bancarias ni tarjetas de crédito a su nombre, como tampoco antecedentes laborales comprobables.
Se lo acusa de llevar el dinero de Buenos Aires a Uruguay como operador de la financiera SGI de Federico Elaskar. Y luego realizaba la triangulación hacia los paraísos fiscales de Panamá o Belice. En Periodismo para Todos admitió maniobras para desviar en la ruta del lavado de unos 55 millones de euros. Reconoció que sacaba el dinero del país para Lázaro Báez. Días después, cuando el caso tuvo enorme repercusión, se desdijo.
Daniel Pérez Gadín es contador de origen radical. Entre 1986 y 2007 fue director de “diferentes ministerios y secretarías del Estado”, según publica su currículum. Asesora a empresas de Báez. También gestiona las cuentas del hotel Alto Calafate, de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La DGI y Migraciones lo denunció en 1995 por hacer trámites falsos para hacer ingresar al país a chinos, coreanos, peruanos y paraguayos.
Es el nexo de Báez con la financiera SGI en Puerto Madero, a quien se lo compró a Elaskar.