El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner logró su objetivo de cambiar la composición del Consejo de la Magistratura y la designación de sus miembros, en lo que representa lo más cuestionado y discutido del proyecto de reforma judicial que impulsa el kirchnerismo, que también incluye la creación de tres nuevas cámaras de casación y un freno a las cautelares contra el Estado.
La bancada del Frente para la Victoria (FpV) logró 38 votos, contra 30 votos de la oposición aprobó la iniciativa oficialista, que entre otras cosas plantea la ampliación de miembros - de 13 a 19 miembros- y la elección popular de todos ellos a través de las elecciones presidenciales. Sólo por este año, los consejeros serán designados mediante las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de agosto y las generales, que serán el 27 de octubre.
El Frente para la Victoria superó apenas por un voto la mayoríarequerida para aprobar este proyecto, debido a que faltó el neuquino Horacio Lores, mientras que en el arco opositor se ausentó María Eugenia Estenssoro, de la Coalición Cívica.
El Senado ya había aprobado el proyecto el 17 de abril -con 39 votos positivos y 31 negativos-, pero Diputados introdujo modificaciones tras las conversaciones entabladas entre la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti.
El nuevo Consejo de la Magistratura -órgano que se encarga de designar a los jueces del país- estará conformado por tres jueces, tres abogados, seis académicos, seis legisladores y un representante del Poder Ejecutivo.
Dos fueron los cambios sustanciales: una para que el máxima tribunal conserve su poder presupuestario y administrativo, y otro para que sólo puedan presentar candidatos a consejeros las agrupaciones políticas presentes en más de 18 distritos bajo la misma denominación.
A favor. El senador del Frente para la Victoria (FpV) y titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta, Marcelo Fuentes, defendió en el recinto el proyecto que reforma el Consejo de la Magistratura, al destacar que “toda vez que se extienden derechos o se pone coto a privilegios, las oposiciones son muy grandes”.
Fuentes criticó “el agravio de las fuerzas políticas que decían que la norma es proscriptiva”, y dejó en claro que “todo los partidos políticos que puedan presentar candidatos a presidente van a poder presentar candidatos a consejeros”.
El legislador neuquino además dijo que la iniciativa es una propuesta que forma parte de medidas que por sí no garantizan nada, pero es necesaria para “analizar un poder” que fue funcional “al interés económico”.
Finalmente, Fuentes resaltó que “la presente reforma no limita las facultades de la Corte Suprema” de Justicia.
El aliado del oficialismo Osvaldo López (Nuevo Encuentro-Tierra del Fuego) fue uno de los pocos que estaban a favor y que se animó a defender la iniciativa. En ese sentido, aseveró que López “no hay jueces que no sean políticos”, y agregó: “No creo que la militancia ponga en crisis la independencia de criterio. Eso sería mediocridad”.
En contra. Los senadores Ernesto Sanz (Mendoza) y Gerardo Morales (Jujuy), como miembros informantes del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Cámara alta, se encargaron de expresar el rechazo a la iniciativa que reforma el Consejo de la Magistratura.
El primero en hablar fue Sanz, quien aseguró que la “verdadera intención” del proyecto es poder elegir y destituir “a los jueces que se les antoje” al kirchnerismo.
Además, el legislador mendocino explicó que “acusar a un juez es lo que se conoce en la jerga como ‘tener a un juez en la parrilla’”.
Por su parte, Morales sostuvo que la reforma “tiene una cuestión proscriptiva”.
Como miembro informante del interbloque del Frente Amplio Progresista (FAP), el senador Luis Juez (Córdoba) aseguró que desde su bancada no iban a “convalidar en los hechos” lo que se va “a criticar en derecho”.
La iniciativa que completa el paquete de la reforma judicial es la que dispone el ingreso por concursos al Poder Judicial de la Nación, que deberá volver a la Cámara de Diputados debido a las modificaciones que se le hicieron durante su tratamiento en las comisiones del Senado.
Protestas frente al Congreso
Una nueva protesta se desarrolló hoy frente al Congreso mientras el Senado analizaba el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura y daba forma al paquete de "democratización de la Justicia" que impulsa el Gobierno.
Concentrados en la esquina de avenida Callao e Hipólito Yrigoyen, los manifestantes exhibieron pancartas con consignas contrarias al oficialismo, en defensa del fiscal Guillermo Marijuán -que denunció amenazas en la investigación sobre presunto lavado de dinero- en medio de la entonación de fragmentos del Himno nacional y banderas argentinas. Se podían leer leyendas diferentes:
"Gracias Lanata", "La Justicia no se toca", "Juicio político a CFK" y "Hoy somos todos el fiscal Marijuan", este último portado por Cecilia, habitué de las protestas frente al Congreso en los últimos días. "Están votando la entrega del país a los K. Hoy empieza la dictadura formalmente y la argenzuela, por eso vino Nicolás Maduro", expresó a NA esta mujer que se definió como integrante de un grupo de "padres y madres" que se preocupan por la "inseguridad y la inflación".
A su lado, Yolanda Paz reflexionaba: "Para ellos la clase media somos basura" y Cecilia acotaba que esperaban que la Corte declare la "inconstitucionalidad" de lo votado.
Envuelto en una bandera celeste y blanca, Jorge Sonnante el líder del Movimiento de Indignados de Argentina, manifestó a Noticias Argentinas que es profesor de Teología y ahijado de confirmación del papa Francisco con quien estuvo en Roma el 21 de marzo último.
"El ex cardenal Mario Bergoglio aún está preocupado por la Argentina y por todo el mundo por supuesto", dijo al destacar que el pontífice, con quien se comunica por correo electrónico, le dijo que siguieran "adelante los jóvenes" en su militancia.