"Mirá... Por esa puerta que está ahí yo salí con Néstor hace diez años. Podemos tener diferencias y problemas, pero a mí me vas a ver jugando acá como en todos estos años". La revelación de estas líneas la hizo el gobernador Daniel Scioli a uno de sus pares el sábado a la tarde, cuando la mayoría de los mandatarios provinciales participaban del acto por la "década ganada" del kirchnerismo. El gobernador colega de Scioli quería saber cómo viene la mano.
La confesión del gobernador más poderoso no sorprendió a su interlocutor, otro gobernador peronista que a su vez lo contó a este diario. "Lo conozco a Daniel desde hace años y lo mismo que dice en público te lo dice en privado. Lo que pasa es que él tiene que contener a mucha gente" explicó el mandatario, uno de los que sale en las fotos de los festejos este sábado.
El sciolismo va alternando gestos de independencia, algunos irritantes, con otros de sumisión. La máxima afrenta fue haber cenado con Julio Cobos y hablado de política con el ex vicepresidente a fines del año pasado. La semana pasada Scioli había firmado sendos acuerdos con los radicales "frentistas" Ramón Mestre y Gustavo Posse. El colmo de la rebeldía fue el gesto de Baldomero "Cacho" Álvarez, legislador dirigente de la Juan Domingo, quien pidió la renuncia del vicepresidente Amado Boudou porque "nos avergüenza a todos". Pero en el palco del 25 de mayo el gobernador bonaerense se mostró otra vez alineado con Cristina.
En Buenos Aires, a pocos días del cierre de las candidaturas nacionales y provinciales, nadie define nada en el espacio oficialista. En el mayor distrito del país hay interrogantes por responder. ¿Tendrá Scioli candidatos propios? Difícil. ¿Y Massa? No se sabe. Tampoco está definido quién será en Buenos Aires el candidato de Cristina.
La confesión de Scioli durante la década ganada
En el palco donde estaban los gobernadores, el bonaerense que despierta esperanzas en mucho peronismo opositor dio pistas de su futuro.