Está en la primera fila de los funcionarios kirchneristas en ostentar una férrea defensa al modelo impuesto por la Presidenta. Fue la que se animó por primera vez a hablar de una “Cristina eterna”, y por momentos pareciera ser la voz de todo aquello que la propia mandataria no sea anima a decir. Sin embargo, hay un pasado que la diputada por el FPV, Diana Conti, no recuerda... o al menos no quiere.
Por el año 2000, Conti, entonces subsecretaria de Derechos Humanos, pasó un duro momento cuando debió rectificar polémicos dichos luego de que recibiera duras críticas de diferentes organismos.
Fue después de que diera un reportaje al diario Página/12 justificado públicamente el respaldo del Ejército a los militares arrestados en Córdoba y de haber cuestionado el desarrollo de los juicios por la verdad. Días más tarde, tuvo que rectificarse a través de un comunicado.
“Ayer, a medida que pasaban las horas, la funcionaria fue recibiendo una tras otra durísimas críticas de organismos de derechos humanos. Y también sufrió los retos telefónicos de su jefe, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ricardo Gil Lavedra, quien había manifestado que ‘dentro de la democracia nunca puede haber respaldo institucional a detenidos por un juez’”, plasmaba en las páginas del Página/12 la ahora periodista militante Irina Hauser.
Todo empezó cuando el entonces secretario general del Ejército, Eduardo Alfonso, viajó a la provincia de Córdoba para solidarizarse con un grupo de oficiales detenido en el juicio por la verdad histórica -a cargo en ese momento de la jueza Cristina Garzón de Lascano- por no haber ido a declarar. En diálogo con Página/12 sobre lo sucedido, Conti expresó que la visita solidaria de Alfonso le parecía algo “lógico y entendible”.
“No me gusta cuestionar actitudes judiciales –dijo–, pero creo que el arresto por testigo reticente que se hace en Córdoba llama a risa”.
“Hay un principio que dice que nadie está obligado a declarar contra sí mismo. Burlar ese principio, llamando a alguien como testigo para después detenerlo, es hacer un circo”, aseguró en plenos Juicios por la Verdad, y añadió: “Hay que pensar si son los juicios la manera de acercarse a la verdad y también hay que debatir qué es la verdad”.
Tales declaraciones desataron la ira de diferentes organismos de derechos humanos, quienes se comunicaron con el otrora jefe de Conti -y hoy ubicado en la vereda opositora- Gil Lavedra, y le comunicaron el quiebre de las relaciones entre esas organizaciones y la Subsecretaría. El funcionario le ordenó a Conti rectificarse y así tuvo que hacerlo, no sin antes criticar a ese matutino por haberla “interpretado erróneamente”.
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