Luego de más de nueve horas de debate, el proyecto del oficialismo para blanquear los ahorros en dólares fue aprobado con 39 votos a favor y 29 en contra.
La polémica propuesta del Poder Ejecutivo autoriza la creación de dos bonos que permiten el blanqueo de capitales no declarados tanto en el país como en el exterior. De esta manera, el Ministerio de Economía podrá emitir el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BAADE) y el Certificado de Depósito para Inversión (CEDIN), además de un Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico.
Quienes deseen cambiar dólares por estos bonos no estarán obligados a revelar su origen ni la procedencia de los recursos con los que se obtuvo, además de quedar exentos del pago del Impuesto a las Ganancias y de cualquier gravamen especial.
Durante el debate, el ex jefe de gabinete Aníbal Fernández y presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda señaló que "con la exteriorización voluntaria de depósitos de moneda extranjera, en el exterior o en el país se busca dar una herramienta más que nos permita seguir en la senda del crecimiento y de la creación de empleo", y agregó: "Se busca recuperar dinero ocioso, clandestino, al margen del mercado, que está afuera y puede ser generador de nuevos negocios inmobiliarios y de infraestructura energética".
También se encargó de negar que se puedan filtrar capitales de origen ilícito, porque se tomaron recaudos para que "no puedan entrar imputados por delito de lavado de dinero y financiamiento de terrorismo y el control se extienda a sus cónyuges y parientes hasta segundo grado de consanguinidad".
Por su parte, el radical Gerardo Morales expresó que la iniciativa de blanqueo apunta a generar "un paraíso fiscal para que se beneficien todos esos delincuentes que se han llevado cientos de miles de dólares del país", y Laura Montero dijo que el gobierno dispone de un "pragmatismo cínico".
Todo el arco opositor se opuso, con expresiones de mucha dureza, como las del radical chubutense Mario Cimadevilla, quien dijo que "más que una ley de blanqueo estamos debatiendo una ley de lavado", y agregó que "es ineficaz porque ni nos propios funcionarios saben cuánto van a recaudar".
El paso siguiente es el debate de este proyecto en Diputados, donde el oficialilsmo también contaría con ventaja numérica.