En la rueda de prensa que repentinamente convocó Lázaro Báez ayer mostró su casa cual programa de decoración, la bóveda que no lo es y se transformó en una cava de vinos lujosos y costosos.
Espacios amplios muy iluminados, con decoración simple, pero ordenada. Gran cantidad de libros en algunos lugares, mucha madera sin salirse de lo rústico, espacios para reuniones numerosas, una parrilla vidriada similar a las que se ven en los restaurantes lujosos.