La durísima reunión de Cristina y Dilma

Ellas posaron sonrientes, pero entredientes "el horno no estuvo para bollos". Son muchos los puntos en discusión y muchos los desacuerdos.

Foto: Télam
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En las fotos siempre están sonrientes, abrazadas o agarradas de las manos, pero durante la última reunión parece que eso sólo justamente para la foto. Al menos así lo expresa el diario brasileño Valor Económico, en donde aseguran que la última reunión de las mandatarias fue "durísima debido a los desacuerdos en materia de comercio e inversiones".


El mencionado diario tituló su nota del columnista Sergio Leo como "Brasil y la crisis de los otros, aquí del lado", se menciona la preocupación que hay en el gabinete brasilero por la situación económica Argentina y Venezuela.

"La simpatía ideológica pesaba, la proximidad geopolítica también, pero lo que causa escalofríos en la presidenta Dilma Rousseff y sus asesores e inspira los recientes gestos de buena voluntad del Planalto hacia la Argentina y Venezuela es el deterioro económico de los dos países con los cuales Brasil mantiene sus mayores saldos positivos del comercio en América Latina", comienza la nota.

Después de dar cuenta de la situación en Venezuela, Leo agrega que "en la Argentina, la política y la economía no muestran un escenario menos preocupante, como lo demuestra el brote especulativo por el dólar paralelo, hace dos semanas, enfrentado con intervenciones del Banco Central y de la acción informal del poderoso secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sobre los grandes operadores".

Entonces abre lugar a las versiones que le llegaron sobre la reunión que tuvieron las mandatarias de ambos países en la Casa Rosada, el mes pasado. "A fines de abril, Dilma y Cristina Kirchner tuvieron una conversación "durísima" - según fuentes brasileñas y argentinas- debido a sus desacuerdos en materia de comercio e inversión".

El autor agrega que si bien después del encuentro "ambas se esforzaron en mostrar sonrisas y cordialidad", el diálogo "dejó sin resolver cuestiones relevantes para Brasil, como la eliminación de las barreras informales en la aduana, y para la Argentina, ya que la solicita un crédito del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para obras de construcción como un ferrocarril y dos represas hidroeléctricas".

A la reunión, además, Dilma llegó con un reclamo por la decisión de la minera brasileña Vale de suspender una millonaria inversión en Mendoza ante las constantes trabas impuestas por el Gobierno argentino, según publicó La Nación.

La resolución fue, según cuenta, dejar las cuestiones irresueltas en manos de sus funcionarios, mientras que no coordinaron una nueva reunión bilateral entre ellas.


Sobre Venezuela, en tanto, destaca que no hay un clima de inversión propicio para Brasil, dado que ya se cancelaron operaciones de empresas brasileñas en el país.

"Como alertaron las autoridades brasileñas a los venezolanos, Maduro necesitará de un clima político menos problemático, para, como ya comenzó a hacer, por lo menos intentar reducir las disfuncionalidades de la economía venezolana", expresó, y recordó la reunión que Dilma tuvo con el nuevo presidente, el chavista Nicolás Maduro, durante la primera gira de éste por países del Mercosur.

"Obligado a revertir algunas de las decisiones que dieron popularidad antecesor Hugo Chávez, para evitar un estancamiento de la economía, Maduro utiliza la retórica, en un esfuerzo para minimizar el daño a su imagen nada popular. En Brasilia, sin embargo, fue registrada con satisfacción por el gobierno el leve cambio de tono de los discursos del venezolano, aún cargados de retórica triunfalista y teorías conspirativas, pero, ahora, con llamamientos a la conciliación, inclusive con los empresarios", agrega.

Hacia el final, Leo concluye: "Brasil no puede quedarse como un espectador ante las crisis vecinas ni debe actuar impulsivamente, motivado por agendas simplistas sugeridas por oficialistas como opositores. El diálogo con los mandatarios vecinos es esencial para extraer consecuencias prácticas y positivas. Hasta el momento, se extrajeron expectativas, insuficientes para alejar el pesimismo".