El extraño destino del reloj de Lázaro Báez

En uno de los allanamientos realizados, los investigadores encontraron estuches con relojes, excepto uno.

En el allanamiento realizado en las oficinas del contador de Lázaro Báez, Pérez Gadín, encontraron en la caja fuerte tres estuches de relojes, todos llenos excepto uno. Según los investigadores en el interior se encontraba la tarjeta que sirve para identificar a los propietarios de estos artículos lujosos. En la misma se señalaba a Báez como el dueño de esa pieza.

Según una nota publicada por Infobae, el costoso reloj sería un Rolex Braceket Oyster Dial Black, un objeto muy caro, pero era sabido que a Báez le gustaban los objetos costosos.

La tarjeta tenía otro dato: Báez lo había comprado el 25 de mayo de 2012. Dentro del estuche, como mudo testigo de la rapidez con la que se llevaron el reloj, quedó olvidado un eslabón de repuesto. El Rolex no está. Seguramente  lo tiene su dueño a resguardo. El resto de los objetos que fueron incautados están en el juzgado de Casanello. A ese lugar sigue llegando información que se suma al expediente donde se investiga si el próspero empresario que creció exponencialmente durante el kirchenrismo realizó operaciones de lavado de dinero.

Lo cierto es que nada se sabe de ese reloj, está su estuche pero no la pieza.