La casa de Cristina que compró Báez y se declaró por menos

Se trata de un inmueble que Cristina y Néstor compraron tras asumir la Presidencia y que fue adquirido por una empresa de Lázaro Báez en 2008.

Foto: Infobae
Foto: Infobae

La operación se declaró por más de $3 millones ante la Oficina Anticorrupción, pero la escritura se hizo por $700 mil. Se trata de la vivienda que Cristina y Néstor compraron tras asumir la Presidencia este último. Luego fue adquirida por el polémico Lázaro Báez.

Según revela hoy Juan Cruz Sanz en Infobae, por una triangulación, la casa del ex presidente y la actual Jefa de Estado quedó en manos del empresario, pero su venta fue declarada ante la Oficina Anticorrupción por más del doble de lo asentado en la escrituración.

No hubo intención alguna de querer disimular sociedades, ni triangulaciones. Todo quedó registrado. Los papeles están ahí. La operación de venta del chalet ubicado en 25 de Mayo y Maipú de Río Gallegos, quedó inscripta mediante escritura 496, bajo el número de presentación 18.507 con fecha el 28 de noviembre de 2008.

Los trámites ante el Registro de la Propiedad fueron llevados adelante por el escribano Leandro Albornoz, notario del pool de empresas de Báez, que además quedó a cargo del proceso de venta. La transacción quedó asentada en la matrícula 6.517 donde además están consignadas el resto de las operaciones sobre esa propiedad. Las casualidades son varias.

El primer dueño de esa residencia, y su constructor, fue Roberto Gotti, hijo del fundador de la empresa Gotti SA, también ahora en manos de Báez. Néstor Kirchner compró esa casa en 2003, pocos meses antes de asumir la Presidencia, en 170 mil dólares. Al menos eso fue lo quedó asentado en el informe de dominio de la propiedad. Seis años después, los Kirchner decidieron vender esa casa, en el medio de la crisis político social que explotó en Santa Cruz en 2007.

La sociedad Epelco S.A se transformó en la nueva dueña de la casa. No fue de manera antojadiza que Albornoz haya sido el encargado de llevar adelante la operación. Es una empresa que Báez se adueñó para ingresar en el circuito de la obra pública en el norte del país, junto a Fabio Biancalani, ex senador chaqueño dueño de una importante empresa de construcción, y amigo de Julio Mendoza, directivo de Austral Construcciones.

La sede social de Epelco se mudó a la capital santacruceña: Libertad 141. Se trata del estudio contable encargado de manejar los números de Báez y sus empresas satélites. Fue inscripta en la Inspección Gral de Justicia bajo el Nº4393, en el Libro Nº98, Tomo NºA, de Sociedades Anónimas el 11/07/83, con domicilio en Buenos Aires. Epelco también formó una UTE con Austral Construcciones.

Los directivos de la sociedad, al menos en los papeles, dueña de la ex casa de los Kirchner son Leopoldo Héctor Daniel Gallegos, administrador judicial y gerente de “Sucesión de Adelmo Biancalani S.A”, la empresa del ex Senador, y Carlos Joaquín Alonso, apoderado también de esa firma.

En 2010, Báez compró otra residencia de los Kirchner, un poco más modesta de la anterior. Era una de las primeras casas del matrimonio K, que durante los 90 funcionó como Unidad Básica. El empresario la refaccionó completa y se la dio a su hijo Martín. Su lugar es estratégico: está a metros de Austral Construcciones.

Según la Declaración Jurada de viene que presentó Néstor Kirchner ante la Oficina Anticorrupción en 2009, durante 2008 los Kirchner vendieron 14 propiedades. Por el chalet en Río Gallegos declararon haber obtenido un ingreso de $3.170.000. En rentas se pagó por la escrituración $15.850 lo que significa un monto cercano a los $700.000 como monto total de la transferencia. Una diferencia de $2.470.000 que pasaron a estar “en blanco” en una sola firma. Incluso, para aumentar las sospechas, el monto total no fue incorporado al historial de la residencia en el Registro de la Propiedad.