Habló Rudy Ulloa: "No me perdonan el éxito"

El empresario de la construcción Lázaro Báez no es el único santacruceño que pasó de simple trabajador a millonario gracias al contacto con Néstor Kirchner. Por primera vez, el ex chofer de Néstor Kirchner accedió a una entrevista a diario El País.

Foto: OPI Santa Cruz / Perfil
Foto: OPI Santa Cruz / Perfil

El empresario de la construcción Lázaro Báez no es el único santacruceño que pasó de simple trabajador a millonario gracias a su amistad con Néstor Kirchner.

El que solía ser chofer del ex presidente, Rudy Ulloa Igor, se convirtió rápidamente en empresario de medios, si bien ahora se dedica a su supermercado comunitario en las afueras de Río Gallegos luego de que la falta de pauta oficial ahogara al diario sureño que poseía.

El periodista del diario El País de España, Francisco Peregil, logró en exclusiva sacarle unas palabras al hombre hoy abandonado a su suerte por Cristina Fernández después del fallecimiento de su marido.

“Nunca he concedido una entrevista. Solo voy a decir que a mí no me perdonan el éxito. No me perdonan que empecé limpiando zapatos y repartiendo periódicos y ahora tengo unos 200 empleados y una linda casa”, le confesó al hombre de prensa, quien viajó a tierras kirchneristas para lograr obtener alguna declaración de los principales protagonistas del lavado de dinero K, el cual llegó a los diarios del mundo.

“Con mi amigo del alma, que cada día lo extraño más, aprendí a ser buena persona. Y que es posible mejorar el mundo, que las cosas pueden hacerse. Ahora lo que siento es que todas estas acusaciones de lavado de dinero llegan cuando él no está acá para defenderse”, agregó Ulloal periodista.

El año pasado, aprovechando una ganga inmobiliaria, Ulloa pagó alrededor de 300 mil dólares por una propiedad ubicada en la intersección de las calles Roca (hoy Néstor Kirchner) y Mascarello, precisamente a cuatro cuadras de donde vive la Presidenta.