El Concejo Deliberante de General Alvear aprobó de manera unánime una resolución para repudiar los silbidos que se escucharon el sábado pasado cuando se presentó por primera vez una versión ampliada del Himno Nacional en la Fiesta de la Ganadería.
El bochorno de la máxima celebración agropecuaria del sur mendocino. No hay otra forma de entender una falta de respeto a la versión original del Himno nacional, que sufrió una silbatina cuando fue presentada durante el almuerzo político del sábado pasado, como antesala al discurso del gobernador Francisco Pérez y en homenaje al 200 aniversario de su creación.
El proyecto, de carácter simbólico y presentado por el oficialismo en el recinto deliberante, no sólo busca desagraviar a la canción patria, sino también a la figura del gobernador.
Sucede que Francisco Pérez se encontraba en el escenario, junto al titular de la Cámara de Comercia Miguel Santolín, en el momento en que se escuchaba en todo el polideportivo la grabación realizada por el músico Javier Rodríguez. Como ya contó MDZ, la organización no tenía previsto inicialmente el himno, ya que fue una propuesta que llegó con Pérez. En esas instancias, tras varios minutos de himno, comenzó a escucharse la reprobación desde algunas mesas de comensales.
En sus fundamentos, el proyecto sostiene que "esta maniobra se vuelve doblemente grave" ya que ocurrió el mismo día en que la canción escrita por Vicente López y Planes cumplía 200 años de historia. Y señalan que no se puede justificar la reprobación por "el desconocimiento" del himno ampliado, que tuvo una duración de unos 10 minutos.
"Que, en caso de desconocer las estrofas del Himno Nacional ampliado, es de buen vecino mantener la prudencia y la compostura, para luego averiguar el contenido de las mismas y proceder a realizar la critica correspondiente", continuó.
El proyecto de resolución afirmó que los chiflidos también quisieron "ensuciar" al gobernador y que terminó afectando a la fiesta de los alvearenses. Pero además, deja de manifiesto que detrás de los silbidos hubo una "acción malintencionada" cuyo objetivo fue "defender intereses políticos sectoriales" y que viene reiterándose en las últimas fiestas. Basta recordar los sonados chiflidos recibidos por Celso Jaque cuando era gobernador o las manifestaciones antimineras y agropecuarias.
Así, la ordenanza insta a los partidos políticos y agrupaciones a "no aprovecharse de tribunas como el de la Fiesta de la Ganadería para generar movilizaciones y protestas".