El sueño de la casa propia. El terreno del que apenas se ha pagado unas pocas cuotas. Materiales para cambiarle la cara a la vivienda. Y la idea de tener un auto nuevo.
Estas son algunas de las cosas truncas que tienen los ex trabajadores de Vale luego de que se cayera el proyecto Potasio Río Colorado.
El anuncio de que se les pagará a los empleados la mitad del sueldo hasta octubre no hizo más que generar más dudas y ahora están apurados por respuestas. Por eso, este domingo colocaron una carpa frente a la Legislatura provincial.
La posibilidad de que trabajen en el dique Los Blancos es sólo una promesa y exigen una solución. Sobre todo porque ahora los números no les cierran.
Según contó Rubén Cabiere, uno de quienes prestó tareas en Malargüe, entre las 2.900 personas que se quedaron sin trabajo suman deudas que asciende a los 60 millones de pesos.
Cabiere contó que él llegó al proyecto en abril de 2012 y que estaba en obra civil y herrería. Su sueldo era entre 10 y 12 mil pesos y tenía en sus planes la compra de un terreno para su casa.
Roberto Santillán tiene tres hijo y la ilusión de tener su casa propia. Estaba pagando un terreno en Guaymallén para construir su vivienda para su mujer y sus tres hijos. Hoy esa posibilidad está lejos. Los 12 mil pesos que ganaba en Vale se convertirán en menos de la mitad. Santillán cree que no alcanzará a 3.800 pesos los sueldos con el subsidio.
Santillán contó además que el subsidio es una mentira. Que lo que se les dará es la liquidación que les corresponde. Y alegó que “el sindicato nos dejó abandonados”.
Luis Poblet, otro de quienes desarrollaba tareas en Potasio Río Colorado contó que “no queremos hacer cortes ni perjudicar a la gente. Queremos que el Gobernador cumpla eso que dijo que el proyecto seguía con o sin Vale”.
Poblet contó que pidieron hablar con el gobernador y que no los atendió. El hombre manifestó que estaba en otra empresa y que decidió irse a Vale porque pagaban mejor y quería dale algo mejor a su familia. Poblet estaba arreglando su casa y quería tener un auto, por lo que había empezado a pagar un plan de ahorro que ahora se hace difícil seguir costeando.
Raúl Díaz tiene tres hijos y una casa en Las Heras a medio terminar. Está preocupado por lo que tiene que pagar y espera respuestas.
En la mañana temprano de este lunes, unos pocos ex trabajadores de Vale estaban en la Legislatura y esperaban a sus compañeros para seguir con el reclamo.
El jueves a la tarde harán una asamblea en la Legislatura.