Viejos conocidos. La charla parecía animada pero rápidamente pasó a los gestos, con caras y todo. La diputada Patricia Gutiérrez y el ex diputado y titular del Casino Carlos Bianchinelli se enredaron en una charla intensa a un costado del recinto antes de comenzar la asamblea. La "Negra" fue una de las principales denunciantes del contrato de las tragamonedas con el grupo Vila-Manzano. En un monento, apareció "Mr Músculo" Marcos Zandomeni, el secretario de ambiente, y rescató a la princesa. Perdón, a Bianchinelli.
Un teléfono ahí. Casi no hubo diputado que no utilizara su teléfono inteligente durante la asamblea. Algunos, con mucho disimulo. La diputada nacional de La Cámpora Anabel Fernández Sagasti lo tenía disimulado en una cartera que mereció el reproche de la crítica especializada, por el mal gusto. Consultaba su aparato con frecuencia-. Lo mismo hacían el diputado nacional Omar Félix, el intendente de Godoy Cruz Alfredo Cornejo, y varios más.
Twitteros a full. Marcelo Costa, Javier Espina, Red Pérez Mendoza y Mercedes Riquero fueron de los más "tuiteadores" del discurso de Paco Pérez. A Costa habrá que leérselo de nuevo. De tanto tweet que posteó no debe de haber escuchado nada.
Dormilón. El intendente de Tunuyán Martín Aveiro fue el primero en dormirse. Y eso que el discurso de Paco no fue soporífero. Hay quienes recuerdan el de 2010 de Celso Jaque como uno de los más mortíferos de la historia.
Aplaudidores. Nadie sabe si fue por iniciativa propia o si estaban organizados. Un grupito de funcionarios sentados contra una pared del recinto, aplaudían en las partes importantes del discurso. Uno de ellos, el más aplicado, tenía una copia y un apunte con las partes importantes. Privilegio al que no accedieron los legisladores.
Cafetero. En un momento desapareció del recinto y todo el mundo se preguntaba dónde estaba. Su ausencia fue detectada y comentada en las redes sociales. Pero inmediatamente regresó a su silla. No estaba enojado. Alfredo Cornejo, presidente de la UCR, simplemente había ido a buscar un café para no dormirse como Aveiro.
Jodienda. Nadie sabe bien de qué se reían. Pero Alejandro Abraham, Fabián Miranda, Emir Félix, Juan Antonio Agulles, y especialmente Alejandro Bermejo, pasaron momentos de risas en varios pasajes del discurso. Pero nadie pudo saber cuál era la broma interna.
¿No será mucho? Los diputados más K deben de haber estado distraídos. La única vez que Paco Pérez pronunió la palabra "presidenta" en el discurso, nadie aplaudió. Pero algún chupamedias en el Salón de los Pasos Perdidos comenzó a aplaudir cuando Paco nombró a Maduro y a Chávez, y el efecto contagio se sintió en el recinto. En serio... ¿No será mucho?