Vale, indemnización y después

La minera llegó a un acuerdo con el Gobierno para abandonar el proyecto de potasio Río Colorado en Malargüe. 2.900 empleados cobrarán medio sueldo hasta el mes de octubre. ¿Y después qué?

Foto: Liliana Hidalgo/MDZ
Foto: Liliana Hidalgo/MDZ

El comunicado fue escueto y directo: “Vale firmó hoy un acuerdo para ejecutar las medidas de despidos de los trabajadores de Potasa Río Colorado. El proceso empezará la semana que viene”. Fue en respuesta al requerimiento de un medio de prensa de alcance nacional.

Ese documento refrendó en los hechos el anuncio que hizo Francisco Pérez ayer por la tarde, a través del cual se supo que, merced a la Uocra y varias empresas contratistas, Vale se haría cargo de abonar medio salario a 2.900 empleados que se desempeñaban en el proyecto de potasio Río Colorado hasta el mes de octubre.

Mediante los acuerdos firmados entre representantes de los distintos sectores, se cancelan además las deudas con los empleados hasta el 31 de marzo y se establece que recibirán también una gratificación extraordinaria de cinco medios sueldos, pagados en cuotas iguales y consecutivas hasta octubre.

La pregunta es inevitable: ¿Qué ocurrirá luego de ese lapso? Nadie ha dado aún una respuesta concreta. El único que ha abrigado una cuota de esperanza es el gobernador mendocino, que asegura que habrá nuevos inversores.

“Interesados hay pero no podemos poner plazos al plan de reactivación del proyecto”, advirtió Paco.

Si esto ocurriera, si aparecieran nuevos empresarios, habría que resolver las cuestiones de fondo, las que hicieron que Vale escapara de Mendoza: la inflación, los impuestos, la infraestructura y la política cambiaria.

Debe recordarse a ese respecto que la firma brasileña desembolsó 2.500 millones de dólares en el proyecto, cuyo presupuesto oficial es de US$ 6.000 millones. Sin embargo, el total del proyecto se estimó en 10.900 millones de dólares debido al aumento de costos y a nuevas condiciones económicas, siempre según la estimación de puntuales analistas.

Río Colorado buscó convertir Argentina en un gran exportador de potasa, un mineral usado para fabricar fertilizantes. No se pudo.

Pérez dice que no todo está perdido, y abriga esperanzas en los miles de trabajadores y contratistas que quedaron en la vía. Si logra resolver la encrucijada y conseguir nuevos inversores, será el gran logro de su gestión.