La Cámpora cuestiona la economía K

La agrupación ultra K critica a Guillermo Moreno, Hernán Lorenzino, Miguel Galuccio y Mercedes Marcó del Pont. A su vez, Axel Kicillof insiste en desdoblar el mercado cambiario.

Foto: U24
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Cuestionan el desborde del dólar y la inflación creciente. Advierten que el congelamiento no frenó los precios y el billete superó ayer la barrera de los 9 pesos. Critican a Guillermo Moreno, Miguel Galuccio, Mercedes Marcó del Pont y Hernán Lorenzino. Los dirigentes de La Cámpora, la niña mimada de Cristina Fernández de Kirchner, ampliaron su influencia también al área económica. Los dardos no sólo surgen del viceministro Axel Kicillof –que se escuda en el influyente secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini- sino del resto de los líderes de la agrupación que tienen llegada a la Presidenta.

Según afirma hoy Marcelo Bonelli en el diario Clarín, a la titular del Banco Central le reprochan su pasividad y a Lorenzino su impericia para enfrentar dificultades como la deuda externa. Ayer, el papelón con la periodista griega desnudó las graves limitaciones del ministro de Economía. Incluso Kicillof trasladó sus inquietudes en reuniones secretas con banqueros: dijo que le volvió a proponerle a la Presidenta el desdoblamiento del mercado de cambios.

Con la chapa de la Presidenta, La Cámpora critica los desequilibrios cambiarios que acumula la industria automotriz, el régimen fabril de Tierra del Fuego y la política energética.

La ofensiva fue durísima contra Galuccio, a quien acusan de incapacidad en el manejo de la YPF estatal para mejorar la producción y bajar la importación de hidrocarburos. A pesar del apoyo de Cristina, los resultados no cortaron la tendencia negativa.

Durante las reuniones en Olivos, La Cámpora no profundizó en los motivos de fondo del desajuste cambiario ni en los serios trastornos que acarrea un dólar oficial atrasado. Tampoco se habló de la incertidumbre que ocasionan la falta de iniciativa oficial y el desorden del propio Gobierno.

La Cámpora sólo propone actuar sobre las consecuencias y, con el control estatal, achicar los desequilibrios externos de aquellos sectores.

Así, cuestionaron a Guillermo Moreno, cuyo principal aliado –además de las multis de los supermercados– es el empresario Ruben Cherniajowski, el mayor importador de Tierra del Fuego.

La reacción de Moreno no se hizo esperar: en las reuniones con ministros enumera los traspiés donde administra La Cámpora, como Aerolíneas y la desacertada gestión de Kicillof en el proceso de estatización de YPF. Nadie le perdonó a Moreno que el congelamiento de naftas haya desatado una remarcación de los combustibles. El enfrentamiento entre Moreno y Kicillof se daría más allá de que ayer, precisamente, aparecieron juntos en la asamblea de accionistas del Grupo Clarín.