Del “a nadie le importa” a arrodillarse en misa

Boudou y el Presidente de la Cámara de Diputados, con otro gesto de acercamiento a la Iglesia durante la asunción de Poli.

Foto: DyN
Foto: DyN

Este sábado, Monseñor Mario Aurelio Poli asumió en las escalinatas de la Catedral Metropolitana como arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires con la bendición de su antecesor, el excardenal Jorge Bergoglio y actual Papa Francisco.
En la ceremonia, que por primera vez se trasladó la"Cátedra Arzbobispal" , estuvieron presentes funcionarios de la Nación y de la Ciudad, en una postal que fue la más llamativa del día.

Con la presidenta Cristina Kirchner fuera del país, participaron de la ceremonia el vicepresidente Amado Boudou además del jefe deGobierno porteño, Mauricio Macri, y varios ministros de ambas gestiones.

Por la Casa Rosada estuvieron el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, quien comulgó, yel secretario de Culto, Guillermo Oliveri, entre otrosfuncionarios nacionales. Todos en una nueva muestra de acercamiento a la Iglesia.

Hace no mucho tiempo, en noviembre de 2012, la Iglesia publicó un documento donde se adviertía que el país "corre el riesgo de caer en dos bandos irreconciliables".

En ese momento, varios exponentes del oficialismo salieron a minimizarlo y hasta tuvieron una actitud despectiva hacia el texto de los obispos.

El vicepresidente Amado Boudou lanzó uno de los comentarios más duros. "¿Qué documento? A nadie le importa", había dicho en ese momento.

Ayer, todos compartieron una misma fila: Boudou quien se arrodilló en la Misa, junto con Julián Domínguez, presidente de laCámara de Diputados, y Macri, al lado de la subjefa porteña, María Eugenia Vidal, y el gobernador de La Pampa, Oscar Jorge.