El gobierno evalúa lanzar a Cristina Fernández de Kirchner como candidata en las elecciones de octubre. La Presidenta no disputará una banca en el Congreso como postulante testimonial sino que irá en la lista de consejeros, si el Frente para la Victoria logra aprobar la reforma que el Poder Ejecutivo envió al Congreso esta semana.
Al menos eso es lo que publica hoy el diario Clarín. El razonamiento que llevaría al kirchnerismo a esa jugada sería el siguiente. En junio cierran las listas de candidatos para las elecciones legislativas de octubre. La Casa Rosada necesita tener antes una herramienta electoral que le permita postular un candidato fuerte
en una boleta única para todo el país, algo que hasta ahora es imposible porque en los comicios se votará por senadores y diputados.
Según el artículo del periodista Nicolas Wiñazki, esa herramienta viene incluida en la reforma judicial. Se trata de la elección por voto popular de los nuevos integrantes del Consejo de la Magistratura. Si este paquete de leyes K se ponen en práctica tal como planea el Gobierno, los “Consejeros Populares” serán los únicos candidatos que podrán votarse de manera uniforme a nivel nacional. El postulante que encabece esa lista con suficiente potencia podrá “trasladar” votos para los candidatos a legisladores K.
En el oficialismo no hay dirigente con más fuerza electoral que la Presidenta, dicen todas las encuestas.
¿Podría ser la propia Cristina candidata a “consejera popular”? ¿Podría imponer en cambio a un “delfín” junto al que haría campaña por todo el país?
Los profesionales de la política K que fueron consultados por Clarín al respecto no descartaron ninguna de estas posibilidades. Incluso uno de ellos, especialista jurídico, dijo estar sorprendido por la velocidad con que el Gobierno impulsa ahora la reforma judicial: “Era un proyecto pensado para más adelante, algo cambió”, dijo a este diario.
“No tengo ninguna duda: el kirchnerismo va a usar la reforma judicial para beneficiarse en las elecciones”, afirma la diputada del peronismo disidente Graciela Camaño, vieja conocedora de los laberintos de las leyes electorales.
¿La oposición podría aprovechar este nuevo escenario para consensuar un candidato a nivel nacional que le pelee las elecciones al del Gobierno?
Ese cálculo también empezó a ser analizado por la oposición. La prioridad de sus principales operadores por ahora es “que no haya leyes de reforma judicial”. Pero igualmente se preparan para enfrentar el escenario contrario. Es tentadora también la posibilidad de intentar derrotar en las urnas a la Presidenta o a quien
ella designe como su candidato nacional.
Si finalmente oficialismo y oposición postulan a figuras políticas de peso en todo el país en lugar de a expertos jurídicos, el espíritu de la reforma judicial se modificaría en este punto hacia una lucha electoral clásica.
Cambio de planes: ¿Cristina candidata a consejera?
Sería la forma de que se presente en una boleta única en todo el país. Y que traslade votos a los postulantes del Frente para la Victoria. ¿Qué hará la oposición?