La medida impulsada por el Gobierno nacional de frizar el precio de los combustibles por seis meses ha generado preocupación e incertidumbre entre los dueños de estaciones de servicio. La iniciativa, que ya fue publicada en el Boletín Oficial, llega en un momento político delicado, puesto que están por comenzar las paritarias con los gremios del sector, que pediría un 40 por ciento de aumento cuando los empresarios piden también congelar salarios.
La iniciativa fue presentada por la Secretaría de Comercio Interior, el organismo que dirige Guillermo Moreno, en correlato con el congelamiento adoptado para el sector supermercadista. La medida busca estabilizar los valores en la venta de nafta y gasoil por un plazo de seis meses -desde el 9 de abril hasta el 11 de octubre-.
Por el momento, desde Amena -la cámara que nuclea a los empresarios dueños de estaciones de servicio- aseguran que todavía no hay una postura tomada, pero mantienen la expectativa puesto que la disposición establecería valores máximos de referencia divididos por regiones.
"Los colegas me han hecho llegar mucha preocupación e incertidumbre", aseguró el titular de Amena, Domingo Franchetti, sobre la iniciativa adoptada por Moreno. La preocupación en el sector se basa en los elevados costos actuales.
A nivel nacional, según informó la agencia Noticias Argentinas, el congelamiento de precios ha generado "sorpresa" en el empresariado del sector.
"El panorama que se nos presenta es difícil, incierto", calificó Franchetti. La incertidumbre también la expresa Rosario Sica, de la Fecra, al señalar que "si congelamos todo, nosotros acompañamos, pero si no congelamos todo, qué vamos a hacer", se preguntó.
Entre los principales costos, aparece uno no menos significativo. El salarial. Es que la medida dispuesta por Moreno llega en un momento delicado, la negociación salarial entre los empresarios y los trabajadores.
En Cuyo, el Sindicato del Personal de Estaciones de Servicio es conducido por el senador justicialista José Escoda, donde se podría llegar a pedir un 40 por ciento de incremento salarial para los empleados de San Juan, San Luis y Mendoza. El salario inicial es de 5 mil pesos.
El deseo de los empresarios, tal como lo planteaba la interrogante de Sica, es que el congelamiento involucre no sólo los topes máximos de venta, sino también impacte en el incremento salarial.
De otra manera, consideran que podría producirse el cierre de muchos establecimientos y vuelva a producirse el desabastecimiento en las estaciones de servicio.
Para Escoda, el congelamiento dictado por Moreno está relacionado con los problemas que enfrenta actualmente la refinería de YPF de Ensenada, que sufrió un incendio y la posterior inundación por lluvias. Esto ha provocado una disminución del 25 por ciento en la producción total de la refinería más importante del país -la segunda es la de Luján de Cuyo, Mendoza-.
Debido al incendio, YPF buscará mantener el stock importando más combustible. Según Miguel Galuccio, hoy se importa el 10 por ciento de lo que se produce en el país. Y podría incrementarse un 6 por ciento más, al tiempo que no deja de buscar inversores externos para avanzar en la exploración del yacimiento de Vaca Muerta.
En un comunicado oficial, la empresa nacionalizada sostuvo que la resolución de la Secretaría de Comercio Interior "no altera su política de precios y no modifica su plan de negocios para este año". La firma conducida por Galuccio indica que, dado que sus valores son los más bajos del mercado, podrá aumentar sus precios sin contradecir lo dispuesto por Moreno.
Así, para Escoda, la medida apunta a contrarrestar posibles incrementos en los precios por parte de las petroleras internacionales, mientras YPF vuelve a poner a punto la destilería más grande del país, que tardará por lo menos 4 meses, y anoche subió los precios de sus naftas.
"Las petroleras de otras banderas van a tener que importar a un precio más caro, entonces el Gobierno está queriendo que no trasladen ese costo al mercado", explicó el senador provincial de extracción gremial.
De acuerdo con el titular de los estacioneros de Cuyo, en tanto YPF ha decidido mantener sus precios, las otras firmas tendrían que modificar sus valores puesto que importarían a pérdida.
Ante este panorama, Escoda mantiene la expectativa de que el congelamiento de precios en el sector no altere las negociaciones, aunque ya avizora que los empresarios buscan frenar incrementos salariales que alcancen el 40 por ciento. Este es uno de los porcentajes que podría demandar en la mesa de negociaciones, pero el sindicato lo definirá la semana próxima.
"Los combustibles han aumentado un 30 por ciento en los últimos 180 días, sus ganancias han mejorado, por lo que no deberían llevar este tema a la paritaria", concluyó.