La Iglesia tampoco quiere la reforma judicial

El Episcopado señaló que "la politización de los jueces es inadmisible" y conspira contra la neutralidad que cabe exigir de ellos.

Foto: web
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Cristina lo anunció y hasta ahora sólo ha cosechado críticas tras críticas. Ahora fue el turno de la Iglesia, que mediante la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina (CNJP) dio a conocer duras críticas a las iniciativas de la Presidente para "democratizar la Justicia" y se opuso así a cambios como la selección por medio del voto popular de los integrantes del Consejo de la Magistratura.

"La elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura es un mecanismo que parece reñido con la norma constitucional y que en todo caso convertirá a un órgano que debe ser técnico y riguroso, en escenario de luchas partidarias", enfatizó la Comisión, según publicó Ámbito Financiero.

A través de un documento, el organismo dependiente del Episcopado señaló que "la politización de los jueces es inadmisible y conspira contra la neutralidad que cabe exigir de ellos, y que se expresa en la prohibición vigente de afiliación partidaria".

"Es imperativo evitar toda demagogia en el planteo de estas cuestiones y preservar lo que la Constitución manda en la materia", enfatizó.

"La Argentina no ha elegido para sí misma cualquier forma de democracia: ha elegido la República", advirtió, al tiempo que evaluó que "en la República los gobernantes están al servicio de la Ley, y no las leyes al servicio de los apetitos o deseos de quienes gobiernan; y la independencia de los jueces es la garantía para que eso se cumpla".

El organismo encabezado por Eduardo Serantes evaluó que "los argentinos debemos aprender a convivir en un clima de amistad social, donde el que piensa distinto no sea un enemigo a aniquilar, sino un compatriota con quien conversar, en la búsqueda del bien común, y no del todo o nada".

La comisión también advirtió que "una auténtica preocupación por el servicio de Justicia debe recordar que éste es una atribución y una obligación ante todo de las provincias".

"Cualquier reforma que se intente, debe tener como norte el derecho de los más necesitados. En la Argentina, en general solamente los pobres van a la cárcel, y padecen allí la ausencia de condiciones mínimas de dignidad. La lentitud de los procesos judiciales, afecta en mayor medida a quienes no tienen tiempo ni recursos para aguardar su resultado", subrayó.

También evaluó que "después de treinta años de democracia, carece de sentido vincular al actual Poder Judicial con la dictadura militar".