Este mediodía, los docentes mendocinos aprobaron en un plenario provincial el aumento salarial del 25 por ciento ofrecido por el Gobierno. Antes de que comenzara la reunión en el distrito La Dormida, de Santa Rosa, ya se evidenciaba una tendencia a favor del acuerdo. Finalmente, se aprobó por 110 votos a favor, 41 rechazos y una abstención.
Sólo cinco departamentos rechazaron la oferta del 25 por ciento a pagar en una sola cuota. Se trata de los departamentos de Las Heras, Guaymallén, Godoy Cruz, General Alvear y Lavalle. La lista de oradores no hizo más que confirmar la tendencia que se conocía desde ayer.
El plenario comenzó alrededor de las 11, con un informe de la cúpula gremial sobre cómo se desarrolló la negociación. A medida que avanzaban las reuniones paritarias y las propuestas del Gobierno no satisfacían a los sindicalistas, el conflicto se agudizó.
A pesar de ser un gremio que mantiene estrechos y diversos vínculos políticos con el Ejecutivo, el Sute llamó al paro durante cinco días desde que comenzaron las clases y se movilizó masivamente en dos ocasiones.
Mientras que para el oficialismo gremial -la lista Celeste- el debate ha sido normal y el plenario se desarrolla sin problemas, desde la lista Marrón indicaron que el ambiente es hostil hacia la oposición y que la conducción sindical cerró el debate a un sólo representante por departamento. Además, hicieron constar que hubo agresiones hacia algunos maestros.
Beneplácito en el Gobierno
Con esta decisión, los docentes ya cierran el frente de conflicto con el Gobierno. "En primer término, es la ratificación de que el aumento ofrecido es bueno y conveniente para los trabajadores de la educación. Damos un paso importante porque el 60 por ciento de los trabajadores estatales ya ha aceptado la propuesta del Gobierno", afirmó Mauricio Guzmán, delegado del Gobierno en las negociaciones con los sindicatos estatales.
Guzmán reconoció que este 25 por ciento será el límite que ofrecerá el gobierno a los gremios estatales. Así, la negociación con el SUTE se perfila más como un laboratorio de paritarias para el Gobierno, para el que todavía hay otros frentes abiertos y no menos conflictivos.
"Los sindicatos como ATE que piden el 50 por ciento lo único que buscan es un aumento para pelear pemanentemente, quieren dilatar el conflicto y los únicos perjudicados son los trabajadores que no pueden cobrar el aumento. No vamos a permitir que esto se dilate más", destacó Guzmán.
Precisamente, ATE, Ampros y Judiciales -el arco sindical más duro- ya han rechazado las distintas propuestas.