Hace exactamente una semana el diputado ultraK Carlos Kunkel se deshacía en gritos e insultos ante la solicitud de los opositores de cortar la sesión en la cámara de Diputados de la Nación para oir las primeras palabras del flamante papa Francisco al mundo.
Relacionado íntimamente con la izquierda peronista y en la vereda de enfrente del pensamiento del ex cardenal Bergoglio, el ex jefe de la JP tuvo que cambiar radicalmente de posición luego de que Cristina Kirchner se besara con el papa.
"Un peronista, al que nunca le negamos la condición de tal aunque tuvimos diferencias cn él respecto de la aplicació concreta de algunas medidas, ha llegado a papa", dijo Kunkel en un acto en San Fernando, pero eso no fue todo.
"Cómo será de grande el peronismo, que un discípulo de Perón, un militante del peronismo en su juventud, es papa", agregó por si a alguien le quedaba alguna duda del cambio de derrotero que ha tomado la gestión K. Antes, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, había empapelado las calles de Capital Federal con afiches celebrando al papa "argentino y peronista".