En verdad, quienes critican al papa Francisco desde el oficialismo están cada vez más solos. Horacio Vertbisky, por caso, debe de haber sentido frío al ver la foto que ilustra esta nota. Es que los jóvenes camporistas pasaron rápidamente del desprecio a la devoción por el papa argentino. Antes lo silbaban, y ahora lo aplauden.
El diputado nacional Andrés “Cuervo” Larroque celebró la entronización del Pontífice en la villa 21-24 junto a Alejandro “Pitu” Salvatierra, el ex líder de la toma del parque Indoamericano. Antes de la reunión del papa con Cristina, lo criticaban con dureza.
Y luego de haber chiflado su designación como Papa durante un acto en Tecnópolis y de que Juan Cabandié, uno de sus jefes, se rehusó a homenajearlo en la legislatura (y retiró a todos los legisladores K, cuenta el diario Clarín), La Cámpora se ajustó a la directiva presidencial de no pegarle a Francisco y hasta celebró la entronización del “cardenal opositor” –como le decía Néstor- Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice.
El giro de 180 grados fue retratado por la agencia oficial de noticias Télam, que desde temprano fotografió a Andres "Cuervo" Larroque, secretario general de la agrupación, junto a los militantes observando la ceremonia en una pantalla gigante, decorada con banderas de diferentes fracciones oficialistas como La Cámpora, Corriente peronista, Movimiento Evita y Kolina.
Entre ellos, además de Larroque, se destacaba Alejandro “Pitu” Salvatierra, líder de la toma del Parque Indoamericano en diciembre de 2010, que hoy forma parte de la mesa de agrupaciones kirchnerista. “Para el pueblo argentino hoy es un día de alegría" dijo el dirigente, al tiempo que destacó que "desde el 2003 estamos viviendo momentos históricos”.
Las agrupaciones K con sus dirigentes a la cabeza participaron en encuent ros y vigilias para hacerle el aguante al papa Francisco.
Su actitud fue llamativa pero siguió los parámetros “camporistas” y otros referentes oficiales, como el piquetero oficialista Luis D'Elía, que hoy pegó un terrible frenazo en su cuenta de Twitter.
El día de la designación de Bergoglio como el papa Francisco, Salvatierra había sido lapidario: “La iglesia católica festeja un papa que tuvo un rol protagónico en la última dictadura. Es una joda”, disparó en su Facebook, de acuerdo a la crónica de Clarín.
Hoy, pocos días después, festejó su unción, tras el encuentro del Papa con la Presidenta. Desde ayer, cambió el relato.
Hubo más festejos K al papa. el diputado nacional Leonardo Grosso, referente del Movimiento Evita, encabezó una concentración de militantes junto con el padre José María "Pepe" Di Paola, en la parroquia Inmaculada Concepción, de José León Suárez (partido bonaerense de San Martín).
En simultáneo, otros miembros de la agrupación, que lidera Emilio Pérsico, estuvieron en Plaza de Mayo y en el Polideportivo San Blas, de la Villa 21-24 del barrio porteño de Barracas, donde estuvo Larroque.
Los militantes del Evita también participaron de vigilias en La Plata, en el centro cultural Carlón Pereyra Rossi, y en Lomas de Zamora, en el club Los Gauchitos, en Hornos y Chivilcoy, con la presencia de los concejales Luis Gómez y Juan Francisco Navarro.