"Hoy es un día histórico para la Argentina" dijo Cristina Kirchner al término de una extensa lista de inauguraciones vía teleconferencia desde Tecnópolis. "Tenemos papa argentino y desde aquí pedimos el apoyo para su gestión, para así lograr un mayor grado de confraternidad entre los pueblos".
La presidenta agregó que la cualidad de la confraternidad en manos de Jorge Mario Bergoglio sea una "opción que también sea la de las altas jerarquías", y agregó las condiciones de amor y justicia a la lista.
"Este es un gobierno que siempre luchó para los que menos tienen", expresó CFK empatándose con la gestión que le atribuyen a Bergoglio.
Cristina Kirchner aprovechó la alocución sobre el sumo pontífice para pedir al papa argentino que "lleve el diálogo a los poderosos del mundo", en clara alusión al conflicto con Inglaterra por Malvinas, explicando que a ver si de esta manera los poderosos prestan atención.
"Siempre por la vía diplomática, para que la justicia triunfe de una vez por todas en este bendito planeta", completó la idea la presidenta argentina.