Sólo derrotas para Kicillof en YPF

El viceministro de Economía anunció la expropiación pero quedó fuera de la conducción operativa por sus errores. El acuerdo que impulsa Galuccio para operar con Repsol en Mendoza y Neuquén. Y la venia de Cristina.

Foto: Telam
Foto: Telam

Un año después de que Cristina Fernández de Kirchner pusiera en marcha la operación para expropiar YPF, su principal impulsor Axel Kicillof aparece fuera de juego.

Cuando el viceministro de Economía fue al Congreso a defender la expropiación de YPF, planteó que no se le iba a pagar a la española Repsol, no se incrementaría el precio del gas a valores internacionales y estaba en desacuerdo con que YPF haga subconcesiones en Vaca Muerta.

Sin embargo, en los últimos tres meses, pasó lo contrario a lo que él prometió.

Según afirma hoy Clarín, Miguel Galuccio, presidente de YPF, logró establecer una línea casi directa con la Presidenta, a través de la consultora Doris Capurro. Así, fue logrando luz verde para proyectos que Kicillof rechazaba: mayor precio para el gas, menores retenciones al petróleo y una negociación con Repsol.

Desde YPF hicieron circular, durante el fin de semana pasado, un supuesto entendimiento con Repsol. Ese documento no era oficial, pero lo vieron analistas y representantes diplomáticos. Llegó a una decena de personas con el consentimiento de Galuccio. Allí se hablaba de un reconocimiento de US$ 6.000
millones a Repsol.

La oferta del Gobierno a Repsol está en las antípodas de expresiones públicas de Kicillof. “No les vamos a pagar lo que ellos dicen, como quiere el señor (Antonio) Brufau, 10.000 millones de dólares. ¿Eso dónde está? ¿En la especulación que mandaron a hacer algunos días que pensaban que iban a vender las acciones?”.

Galuccio trabajó cerca del cuerpo diplomático para acercar una propuesta “informal” a representantes ibéricos.

El acercamiento fue aprobado por la Presidenta.

Kicillof se quejó siempre de la empresa con la que ahora YPF está buscando asociarse para una explotación conjunta en Neuquén y Mendoza. Aunque Repsol niega la existencia de una oferta, considera “favorable” que haya “reconocimiento del Gobierno argentino de su deber de dar una justa satisfacción económica por la expropiación”. “Y sin que quepa atribuir ese carácter a los meros contactos que hayan podido tener lugar, oficiosos, exploratorios o a algún otro a nivel diplomático”.

A fines de noviembre, el Gobierno triplicó el valor del gas “nuevo” que se le paga a los productores. Pasó de US$ 2,50 por millón de BTU a US$ 7,50. El nuevo importe quedó mucho más cerca del que pedía el español Brufau.