Sale "La Fundación", entra San Martín

Diputados aprobaron un proyecto para descolgar un cuadro de la Legislatura por considerarlo ofensivo. Proponen remplazarlo por uno de San Martín. El antecedente de la iglesia mendocina.

Proyecto aprobado y polémica en puerta. Los legisladores de la provincia vuelven a intentar que sea descolgado de la Legislatura el cuadro La Fundación, que representa la dominación española sobre los pueblos originarios en la época de la colonia. El proyecto fue aprobado ayer por unanimidad en la Cámara de Diputados y la intención es enviar la obra al museo Casa de Fader, para que sea parte del patrimonio cultural de la provincia.

El proyecto, presentado por la diputada Marina Femenía, apunta a evitar la reivindicación del sometimiento de los pueblos originarios. “Más allá del valor artístico de esta obra, queda claro que la temática que aborda y las perspectivas que de estos hechos se tenían al momento de su creación están bajo importantes cuestionamientos sociales, políticos, académicos y culturales. El rol de la Conquista española  está ampliamente cuestionado y desde el Estado se han dado señales de adecuación a los tiempos que corren”, se detalla en el proyecto de Femenía.

Una de las ideas que surgió es remplazar ese cuadro por uno de José de San Martín. Incluso, fue el presidente de la Cámara, Jorge Tanús, quien lo propuso. “Yo prefiero una imagen de San Martín con la cordillera de fondo. Creo que es más representativo”, aseguró.

Los familiares de Cubillos, autor del cuadro, ya se habían opuesto a la mudanza del cuadro cuando un grupo de dirigentes del Frente Amplio Progresista lo propuso.

La autora del proyecto pertenece a la agrupación oficialista La Cámpora. De allí que surge la interpretación sobre su proyecto: aseguran que buscan emular a Néstor Kirchner, que ordenó descolgar los cuadros de los dictadores de las paredes del Colegio Militar.

La Iglesia fue más rápida

En Mendoza hay un antecedente similar. Y fue la Iglesia la que se acomodó más rápidamente a los tiempos. Tradicionalmente, la imagen del apóstol Santiago, Patrono de Mendoza, era representada por una figura de “dominador” intentando imponerse a punta de espada por sobre los moros. Esa fue la estampa que se usó en Mendoza por décadas.

Pero en el año 2001 surgió la polémica y la Iglesia cambió. Para ello convocó a una monja que esculpió la nueva figura de Santiago como apóstol, dejando de lado el “matamoros”. Por eso desde ese año la imagen que recorre la provincia para "prevenir temblores" es la del apóstol sin armas.