Son días intensos para el gobernador Francisco Pérez, en la previa de la Fiesta Nacional de la Vendimia. En el Gobierno ultiman detalles de protocolo para recibir a las autoridades nacionales con dos escenarios distintos: con o sin la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En realidad por ahora lo consideran casi imposible que la Presidenta esté en Mendoza, aunque por las dudas el operativo estará listo. Incluso creen difícil que el Amado Boudou llegue a la provincia, pues el vicepresidente ha optado por bajar el perfil luego de algunos. Por eso la figura principal del palco podría ser Alicia Kirchner, ministra de Desarrollo y líder de una fracción de las agrupaciones oficialistas. A ella se podrían sumar otros ministros, como Norberto Yauhar, de Agricultura.
Por el lado de la oposición, también sería una Vendimia de bajo perfil, aunque la tentación por aprovechar la vidriera vendimial en un año electoral es importante. Se especulaba con la llegada del gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli, pero su presencia está casi descartada por los conflictos internos en esa provincia y los enfrentamientos con referentes K. Otro qeu se mencionaba era el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, pero también está en duda, pues la semana pasada estuvo en San Juan (otra provincia manejada por el oficialismo) y no la pasó bien.
Pero hay otro tema trascendente en la agenda inmediata y que también involucra a Casa Rosada. Mañana vence la prórroga que le dio el Gobierno para presentar un plan de trabajos, luego de que hace dos meses paralizaran la actividad en la mina Potasio Río Colorado. Las negociaciones de fondo son llevadas por el Gobierno nacional y casi exclusivamente por la Presidenta. En ese sentido las definiciones podrían llegar la semana que viene, en la “cumbre del Calafate”, cuando Cristina y Dilma se reúnan en esa ciudad.
Pero antes deben resolver administrativamente el vencimiento de la intimación. Por eso se especula con una nueva prórroga de al menos una semana para esperar que se destrabe el conflicto.
Viene o no viene
La resolución definitiva sobre la presencia o no de Cristina la tendrán el viernes. Ese día Pérez estará en Buenos Aires para presenciar la Asamblea Legislativa, donde Cristina dará inicio al período de sesiones ordinarias. Se trata de un hecho político importante, por el contexto en el que la Presidenta dirá su discurso. El Gobernador estará junto a otros mandatarios oficialistas para volver a rubricar su pertenencia K. “No está descartada la presencia de la presidenta todavía”, dijeron desde el Gobierno, aunque en el fondo saben que es difícil. Por eso aún guardan alguna esperanza.
Mientras, el operativo “blindaje” está en marcha. Como ya es casi costumbre en los últimos años, las agrupaciones oficialistas nucleadas en Unidos y Organizados se reunirán en el Carrusel. “La intención e tener la mayor presencia posible en el Carrusel para apoyar a los funcionarios nacionales que vengan. Si es la presidenta, mejor. Pero vamos a estar todos; esa es la decisión que tomamos en Unidos y Organizados”, dijo Mariano Maure, del MUP. Entre otras agrupaciones, estarán La Cámpora, Kolina, Nuevo Encuentro y Movimiento Evita. El lugar elegido para concentrarse es frente al palco oficial, en la Plaza Independencia.
El Carrusel es el acto más masivo y visible de la Vendimia, con más de 300 mil personas en la calle. Por eso también es el elegido para manifestarse. Este año se repetirá la protesta de las agrupaciones defensoras del ambiente y que se oponen a la minería. Pero también podrían sumarse los docentes y otros sectores que están en conflicto con el Gobierno por la falta de acuerdo en paritarias. Desde el Ejecutivo aseguran que está garantizado el derecho a manifestarse, pero que no quieren disturbios. Las agrupaciones oficialistas aseguran que no buscarán enfrentarse. “Siempre hemos estado y no hay enfrentamientos. Nosotros vamos a apoyar al Gobierno”, dijo Maure.