"Visualizo una negociación compleja". Después del tardío acuerdo salarial de 2012, la titular de ATE, Raquel Blas, pronosticó que el proceso paritario entre el Gobierno y los gremios de la Salud tendrá semejanzas durante este año. De hecho, el pedido inicial de su sindicato y de Ampros (50%) se aleja sustancialmente de los primeros indicios que surgieron desde el Ejecutivo mientras preparan la primera propuesta que llevarán a la Subsecretaría de Trabajo.
Fortalecida tras el juicio "express" en el que resultó absuelta, Blas lanzó sus primeros mensajes, previo a la negociación que encabezará junto con la titular de Ampros, Isabel Del Pópolo (el gremio de los profesionales de la salud también pide un aumento del 50% sobre el básico).
"Si nos piden que cerremos el acuerdo por un año, va a ser muy difícil la negociación. Los trabajadores no van a ceder al reclamo de recomposición salarial que han hecho", avisó Blas.
Asimismo, el Gobierno se encuentra en una situación difícil con los trabajadores de la Educación, después de que los docentes rechazaron la primera oferta salarial cercana al 19 por ciento. Además, a partir de lo que ocurrió el año pasado, donde los docentes se molestaron por el acuerdo superador que obtuvieron los gremios de la salud, SUTE podría dilatar su negociación a la espera de los resultados que arrojen los primeros encuentros paritarios del Ejecutivo con ATE y Ampros.
En este contexto, y con las suspicacias propias de un año electoral, el jueves se realizará la primera reunión paritaria de la salud donde, según confirmaron desde el Gobierno provincial, se entregará la primera propuesta. "Los gremios ya han manifestado sus pretensiones (un 50 por ciento sobre la asignación de clase) y nosotros estamos elaborando una propuesta que llevaremos a la Subsecretaría de Trabajo", indicaron desde el cuerpo paritario del Gobierno provincial.
Por otra parte, en el Ejecutivo se refirieron a la eventual presión que podrían ejercer los gremios en base a las elecciones legislativas, y que esto podría llevar a una actitud más rígida que en 2012 por parte de los sindicatos, pero al mismo tiempo advirtieron que el acuerdo deberá surgir "en base a la realidad". Esta definición que a expensas de un debate al que Blas no rechazará.
Conociendo a la dirigente, a esa aseveración gubernamental, la jefa de ATE le antepondrá la pregunta: "¿De cuál realidad hablamos la del gobierno o la de los asalariados". Es decir, no será una novedad que la incidencia inflacionaria que condiciona cualquier análisis financiero será vedette en esta discusión.
De todos modos hay que admitir que el Gobierno no ha tenido una posición cínica y no se ha dejado llevar por la tentación de iniciar las discusiones basado en los números del Indec. Por eso expresan esperanzados desde el Gobierno: "Apuntamos a la buena voluntad de los trabajadores y a que surjan acuerdos cuanto antes".
El 25 no convence
Si bien Blas destacó que la evaluación de la oferta salarial correrá por cuenta de los trabajadores, la secretaria general de ATE Mendoza dio señales contra un ofrecimiento del 25 por ciento, cifra que el Gobierno le ofrecería a los docentes. "Los trabajadores de la Educación no van a conformarse con una propuesta que como máximo llegaría al 25 por ciento", dijo, y sugirió que el titular del SUTE, Javier Guevara, no repita los errores del año pasado.
Por su parte, desde Casa de Gobierno dieron señales de no extenderse más allá de un 25 por ciento. Más allá de que evitaron hablar de un techo para la negociación, reiteraron una y otra vez que el acuerdo deberá surgir en base a índices de inflación "reales", y justificaron: "No hemos presentado en las negociaciones un piso del Indec, fuimos con un número mayor. Pero el techo también debe ajustarse a la realidad", concluyeron.
Las negociaciones con los gremios de la salud (ATE y Ampros, por un lado, y ATSA por otro) comenzarán en una semana donde el Gobierno entregará una nueva oferta a los docentes e iniciará las paritarias con los empleados de la administración central, también representados por ATE. En este contexto, desde el Poder Ejecutivo avisaron que los ofrecimientos serán homogéneos. "No queremos beneficiar a unos en perjuicio de otros", sentenciaron.