Máxima tensión: otra oferta a las 10:00

Los interlocutores policiales fueron desbordados. Ciurca, Aranda, Costa, Tanús, Bauzá y otros funcionarios pasan estas horas de la madrugada en la Casa de Gobierno. Los policías se quedaron haciendo vigilia en la Legislatura con la calle Patricias cortada. Mucha tensión, en un día con varios intentos de saqueos y saqueos concretos. Hay casi cuarenta detenidos. A las 10:00 nueva oferta.

Foto: Alf Ponce/MDZ
Foto: Alf Ponce/MDZ

Las negociaciones entre el gobierno y los policías mendocinos que protestan enganchados en la ola de movilizaciones policiales en 13 provincias quedaron estancadas esta medianoche, luego de una jornada muy tensa en la que hubo saqueos, intentos de saqueo, y robos simples aprovechando la confusión. Pasadas las once de la noche, unos quinientos policías en actividad, retirados y familiares decían permanecer en la zona de la Legislatura cortando la calle Patricias Mendocinas a la altura de Peatonal Sarmiento. Fue después de recibir con insultos, gritos, manifestaciones violentas y escupitajos a los funcionarios que intentaron llegar a un acuerdo luego de varias horas de negociación, mientras los reportes de intentos de saqueo iban llegando al corazón del poder. Los destinatarios de toda la violencia verbal y de las escupidas fueron el vicegobernador Carlos Ciurca, el ministro de Seguridad Carlos Aranda, el diputado Jorge Tanús y el Secretario Coordinador de Gabinete Eduardo Bauzá. En ese momento, el gobierno decidió cortar las negociaciones. Los funcionarios se fueron a la Casa de Gobierno, donde permanecen reunidos con el gobernador Francisco Pérez y el ministro de Hacienda Marcelo Costa, entre otros. La oferta nunca llegó a concretarse. "Fue imposible hablar en estas condiciones" relató una fuente a MDZ. Sin embargo, un equipo de Hacienda se ha quedado trabajando esta madrugada en un borrador para acercarle una nueva oferta a los policías a las 10:00 de la mañana. Lo que no se sabe es a quién, el movimiento policial a esta hora es anárquico.

En general, los ánimos de los manifestantes estuvo muy caldeado y nunca se vió algún momento de descomprensión, es decir, los sentidos de alerta y exaltación no bajaron, aunque (salvo un par de excepciones) no pasaron a la violencia física. Totalmente opuesta fue la actitud de los comerciantes y clientes que se encontraban en el centro de la ciudad, quienes se atrincheraron en los locales con las persianas bajas mientras la manifestación se desplazaba por las calles.

Las negociaciones habían comenzado por la mañana con el jefe de AMUPOL Omar Alcalde. En el gobierno juran que apareció con una propuesta de incorporar 500 pesos al básico, “en blanco” para que afecte a toda la “familia policial”, lo que fue aceptado de inmediato. Pero los auxiliares y los oficiales de menor graduación y sus familias rechazaron la propuesta. Designaron una comisión de cuatro personas, dos oficiales retirados y dos esposas de policías, pero por la noche fueron desconocidos. Los policías exigen 9.000 pesos de básico para un auxiliar más recargos.

Aranda llegó al lugar pasadas de las 22.30 para "poner la cara" al reclamo policial. Sin embargo los manifestantes, enfurecidos, lo insultaron.

Cabe destacar que entre los manifestantes no había efectivos policiales en servicio, ya que todos estaban trabajando en sus respectivos puestos de trabajo. Por ello, estaban en representación sus padres, hijos y esposas, además de uniformados en día de franco, con vacaciones, licencia o retirados.

Crónica de una marcha que fue in crescendo

En la Legislatura se congregaron unos 500 policías con sus familias para exigir un sueldo inicial de 9.000 pesos para el auxiliar que recién comienza. Alrededor de las 19, Alcalde se hizo presente frente a la Legislatura, donde lo esperaban más de un centenar de personas, entre policías con franco y licencia, familiares de efectivos activos y otros ex uniformados retirados. Cuando el titular de AMUPPOL comentó la situación, el rechazo de los presentes fue inmediato.

Luego de marchar por las calles del centro, que incluyó una parada en la Comisaría nº 1 y en cuyo transcurso se produjeron un par de incidentes que no pasaron a mayores, los manifestantes volvieron a la Legislatura. Allí, dos efectivos policiales retirados tomaron la voz de voceros y acordaron con los presentes pedir al Gobierno un mínimo básico de 9 mil pesos, además de otros puntos como el reintegro de ciertos gastos y el blanqueo de ítems.

"Lo que estamos reclamando es lo justo, un aumento de sueldo", aseguraron a los medios de comunicación presentes. "Necesitamos el apoyo de la sociedad y de nuestros compañeros", agregaron.

Inmediatamente apareció Alcalde anunciando que había arreglado una reunión con cuatro representantes de la protesta junto al vicegobernador Ciurca en el interior de la Legislatura. Tras rechazar en un primer momento la convocatoria, luego ésta fue aceptada e ingresaron a la Casa de las Leyes los dos ex uniformados y dos mujeres en representación de las esposas de los policías. Luego de ello, el titular de AMUPPOL se reitiró con rumbo desconocido y posteriormente posteó varios dichos en las redes sociales.

Más tarde, ambos ex efectivos salieron a la calle para comunicar a los presentes que Aranda, Ciurca y Tanús iban a dar las explicaciones correspondientes frente a todos y que se había llegado "a un principio de acuerdo" que se iba a poner en consideración a partir de mañana a las 10. Esto último fue rechazado por la totalidad de los manifestantes.

Tras varios minutos de espera, donde los cánticos, el rugido de las siete motos que acompañaron a la protesta y el sonar de los tambores estuvieron casi de manera continua, salieron a la calle el vicegobernador Carlos Aranda, el ministro de Seguridad Carlos Aranda y el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús.

Uno de los efectivos escrachados.

Si bien el ministro Carlos Aranda intentó tomar la palabra, la situación se desbordó. Un incidente ocurrió en la plaza Independencia, frente a la misma Legislatura. Un grupo de policías se dirigía a llevar un petitorio cuando captaron a dos efectivos de Inteligencia que los estaban filmando. Entonces se dirigieron a ello con el fin de quitarle el arma y los dos respondieron con disparos al aire. Por este hecho, los dos efectivos  fueron retirados de la plaza y trasladados a la Comisaría nº 3. Uno de ellos fue identificado como el sargento Sergio Méndez. Dos jóvenes captaron la imagen de los hechos.

Mientras tanto, Aranda intentaba decir unas palabras, pero fue sobrepasado por la gente que le hablaba, lo increpaba o lo insultaba. Cuando dieron a conocer la noticia del incidente con los policías, Aranda atinó a decir que "iba a poner en consideración la propuesta (de los manifestantes) junto al ministro de Hacienda", por lo cual se retiró rápidamente al interior de la Legislatura.

Afuera se quedaron Ciurca y Tanús, quienes se cruzaron de vereda para ver lo que había ocurrido, pero fueron rodeados por los manifestantes, siendo interceptados e interpelados por quienes tenían la oportunidad de llegar a ellos, sobre todo al vicegobernador, rompiendo la barrera que habían puesto los custodios personales. En medio, Ciurca llegó a decir a todos que "ningún policía será sancionado" por la actitud tomada por sus familiares. Tras varios minutos, los funcionarios lograron retornar a la Legislatura.

Sin embargo, los inconvenientes continuaron en las calles y comenzó a montarse una división entre los que podrían llamarse los "cabezas" de la protesta. Los dos ex policías retirados fueron desacreditados por buena parte de la multitud presente, considerando que no cumplían con las expectativas originales de los manifestantes.

Por ello ingresaron otras dos mujeres a la Legislatura para tener la última reunión con Ciurca, Aranda y el resto de los funcionarios aún presentes en el inmueble. Finalmente, ambas mujeres salieron y repitieron lo mismo que habían dicho sus antecesores: que el Gobierno insistía en pasar la negociación para mañana.

Fue en esos momentos en los cuales uno de los ex policías se subió a un macetero y les pidió a los presentes que esperen hasta el martes y elijan los cuatro representantes que asistirían a la reunión. Sin embargo, fueron silbados por buena parte de los presentes, sobre todo las mujeres.

Una de ellas (que ingresó a la última reunión con Ciurca) habló y comentó una respuesta del vicebogernador cuando ella le planteó que se necesitaba la presencia de los familiares en la negociación: "Me dijo que no, porque no era policía. A tu esposo es que le van a dar el tiro, a vos no". Luego tomó la palabra un ex sargento de policía jubilado, quien fue muy aclamado por los presentes.

"La idea es que todos ustedes se merecen 9500 pesos, hoy y acá", arengó, provocando la euforia de los manifestantes. "También vamos a pedir al gobernador un sindicato o una comisión con cuatro policías que se cambien cada seis meses elegidos por ustedes y que entren en paritarias", agregó.

Junto a otras personas, también impulsó a que la concentración vaya aumentando y a mantenerse inquebrantable mientras duren las negociaciones: "Unidos no nos pueden ganar", finalizó. Para esa hora ya Ciurca, Aranda, Tanús, Bauzá y todos los demás presentes se habían ido hacia Casa de Gobierno a reunirse de urgencia con el gobernador. Mientras tanto la vigilia policial continúa y no parece tener un fin inmediato.

Informe: Nicolás Munilla / MDZ Online