Robaron las computadores de una jueza federal

Se trata de María José Sarmiento. Fue una de las magistradas que solicitó tener acceso al contrato con Chevron y que ordenó al programa 6, 7, 8 a exhibir los contratos de sus periodistas.

"No descartamos que haya sido una intimación". Con esta declaración, fuentes judiciales cercanas a la magistrada María José Sarmiento dejaron entrever que el robo de siete de sus computadoras podría vincularse a un llamado de atención del Gobierno nacional.

Según información publicada en diario La Nación, el viernes pasado en horas de la mañana personas que todavía no fueron identificadas ingresaron en las oficinas del tribunal sin forzar las puertas.

El juzgado que atiende la magistrada federal María José Sarmiento está situado en el 4° piso del edificio de Carlos Pellegrini al 600 en Capital Federal en Buenos Aires, donde también funcionan oficinas de la AFIP, lo que también llama la atención, porque siempre cuenta con custodia policial.

La sede tiene dos secretarías, pero el robo se concentró en una sola: cuando, a las 7.30 de ese día, ingresaron los empleados, vieron que a todas las PC les faltaban los procesadores.

Por estas horas, la Justicia está investigando las causas del robo y tratando de dar con los autores materiales. Sin embargo, desde el juzgado no se descarta que pueda tratarse de algún tipo de intimidación.

Recuérdese qué la titular del Juzgado Federal en lo Contencioso Administrativo N° 11, María José Sarmiento, a pedido de un grupo de accionistas minoritarios de Repsol, ordenó a Miguel Galuccio, titular de YPF, que le entregara el contrato con Chevron, un documento que el Poder Ejecutivo guarda bajo siete llaves.

El requerimiento de la magistrada, sabido es que, pudo no haber caído bien en el Gobierno nacional.

Asimismo, hace algo más de un mes Sarmiento también ordenó al programa 6,7,8 que exhibiera los contratos que tiene con sus periodistas.

De acuerdo con lo que publicó el matutino porteño, se trata de una magistrada que ha traído varios dolores de cabeza al oficialismo y, de allí, las dudas del robo de siete computadores de su despacho.

"No se llevaron los discos rígidos, por lo cual aparentemente no buscaban archivos. Tal vez querían los procesadores para venderlos. Pero llama la atención que ingresaron sin violentar la oficina, y no descartamos que haya sido una intimidación", indicaron en el juzgado cerca de Sarmiento.