La Cámara de Diputados convirtió en ley el Régimen Regulatorio de la sangre, sus componentes y derivados.
El diputado justicialista Alejandro Viadana, presidente de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC), explicó que el tratamiento de todas las leyes estaba supeditado a que primero se sancionara el Presupuesto 2014, por lo que la ley de tratamiento de la sangre estaba demorada.
La norma servirá para promover medidas para el abastecimiento y la seguridad transfusional y garantizar una política de autosuficiencia, en concordancia con la Ley Nacional de Sangre Nº 22.990 y su Decreto Reglamentario.
De esta manera se buscará garantizar, sin mediar lucro, la universalidad, igualdad, y eficiencia de la sangre humana, sus componentes y derivados, el respeto de los derechos humanos y del derecho a la salud de receptores y de donantes de sangre.
También se adhiere al Plan Nacional de Sangre y a las regulaciones nacionales vigentes, para lograr y mantener la autosuficiencia en sangre, sus componentes y derivados, a través de la donación voluntaria, altruista y habitual.
Se establece además, que los donantes de sangre tienen derecho a ser asistidos de acuerdo con los procedimientos, normas y controles establecidos por la autoridad de aplicación. Igualmente, los pacientes receptores de transfusiones de sangre humana, sus componentes y derivados tienen derecho a ser transfundidos con productos que cumplan con las normas y controles establecidos por la autoridad de aplicación.
La Ley prohíbe la intermediación comercial en la obtención, clasificación, preparación, producción, fraccionamiento, conservación, almacenamiento, distribución, suministro, transporte, importación y exportación y toda forma de aprovechamiento de la sangre humana, sus componentes y derivados.
La autoridad de aplicación de la ley será el Ministerio de Salud de la Provincia, a través del Instituto Provincial de Medicina Transfusional, la que formará parte del Sistema Provincial de Sangre.
La importancia de esta ley
Gracias a esta ley todas las actividades relacionadas con la sangre se centralizarán en el Centro Regional de Hemoterapia de la Provincia, reduciendo los costos que hoy significan tratarla y garantizando procedimientos más seguros y una distribución equitativa.
Con la centralización la provincia se asegura que a todos los establecimientos públicos de salud lleguen las dotaciones necesarias para los tratamientos en los que habitualmente se trabaja con la sangre y sus componentes.
Las 25.000 donaciones de sangre anuales que tiene la provincia se van a procesar en el Centro de Hemoterapia, "es decir que lo que actualmente se está gastando en reactivos de los distintos hospitales, se tendrá que redistribuir y lograr equidad en el reparto de la sangre", según explicó el director de la entidad, Sergio Baigorria en una entrevista anterior con MDZ.
¿Qué se hace con la sangre?
La sangre donada permite obtener distintos componentes para que cada paciente reciba lo que su organismo necesita.
Los componentes de la sangre son cuatro y sus usos más frecuentes son:
*Glóbulos rojos: Cirugías, accidentes, hemorragias, trasplantes, anemias, etc.
*Plaquetas: Leucemia, quimioterapias, cáncer, y grandes hemorragias.
*Plasma: Hemoderivados.
*Crioprecipitados: Coagulopatías -como la hemofilia-.
La sangre es un recurso escaso, que solo se obtiene de un ser humano y que se utiliza para salvar vidas, de hecho las estadísticas indican que 9 de cada 10 personas van a necesitar sangre alguna vez en su vida.
Pero si la sangre no se controla correctamente puede enfermar, es por esto que es tan importante que su tratamiento esté regulado en cada uno de los pasos: desde la entrevista previa a la extracción -donde se realiza el primer control, y los profesionales evalúan que el donante esté sano-, hasta su tratamiento, conservación -división de componentes, frío, etc.-, y distribución.