Hubo un tiempo en el que en el Congreso se formaban bloques amplios y ciertamente sólidos, que con el tiempo iban desgajándose. Hoy ya no es así: de entrada nomás las listas electorales tienen miembros que ya se sabe que al sentarse en sus bancas estarán separados del resto.
En efecto, lejos del bipartidismo que dominó la mayor parte de estos 30 años de democracia, el mundo de la política ofrece hoy una amplia variedad de espacios, en función de liderazgos cada vez más personalizados. Un claro ejemplo de ello es la nueva composición de la Cámara de Diputados, que debutó este 10 de diciembre.
Si bien no son pocos los que auguran una marcada polarización entre el kirchnerismo y un massismo que podría ir creciendo, lo cierto es que, tras la renovación parlamentaria, la Cámara baja estará integrada por numerosos bloques, monobloques e interbloques, que llevarán al máximo la fragmentación.
Según revela semanario Parlamentario, en total son siete los interbloques conformados en Diputados: la UCR (41), el Frente Renovador (21), Propuesta Federal (20), el FAP (15), Compromiso Federal (6), Unión Federal de Provincias (3) y el Frente de Izquierda (3). Obviamente esos espacios, que surgen a los fines parlamentarios, se componen de bloques y también de monobloques.
Diecinueve son los bloques constituidos en la Cámara baja a partir de este 10 de diciembre. Estos son: el Frente para la Victoria (118), Nuevo Encuentro (4), el Frente Cívico por Santiago (7), la UCR (40), el Frente Renovador (17) y Unión-Pro (18).
Continúan la lista el Partido Socialista (8), el GEN (4), el Frente Cívico por Córdoba (2), Compromiso Federal (5), el Movimiento Popular Neuquino (3), la Coalición Cívica-ARI (3), Unidad Popular (3), Unión por Córdoba (3), Trabajo y Dignidad (2), el Frente de Izquierda (2), SUMA + (2), Cultura, Educación y Trabajo (2) y Frente Cívico y Social por Catamarca (2).
Pero a su vez, hay nada menos que 16 bloques unipersonales, la mayoría de ellos unidos a interbloques. Entre los aliados del oficialismo figuran Gustavo Fernández Mendía (PJ La Pampa) y Oscar Martínez (Movimiento Solidario Popular). De momento, no se debe incluir a Alicia Comelli, quien a diferencia de sus dos nuevos compañeros de bancada apoya al kirchnerismo, pero asegura que no piensa romper el bloque.
Bernardo Biella Calvet, de UDESO, y María de las Mercedes Seham (Encuentro por Corrientes) acompañan a la UCR, en tanto que Rubén Sciutto (Peronismo Más al Sur), María Cristina Cremer de Busti (Unión por Entre Ríos) y Alberto Asseff (Unir) ya se incorporaron al interbloque del massismo.
Por su parte, el Pro suma como aliados a los monobloquistas Roberto Pradines (Demócrata de Mendoza) y Guillermo Durand Cornejo (Conservador Popular). La única representante de Libres del Sur es Victoria Donda, en el FAP. Ramona Pucheta (Frente por la Inclusión Social) continúa en el interbloque de Compromiso Federal, que responde a los hermanos Rodríguez Saá.
Graciela Boyadjian (Movimiento Popular Fueguino) integra el interbloque de Unión Federal de Provincias. Francisco de Narváez (Unión Celeste y Blanco), Carlos Brown (Fe), Alcira Argumedo (Proyecto Sur - UNEN) y Nicolás del Caño (PTS – Frente de Izquierda), cierran la lista de monobloques.
La Cámara de Diputados, fragmentada al máximo
La nueva composición ofrece un escenario dividido en múltiples bloques, monobloques e interbloques.