Pujas de poder en el nuevo Congreso Nacional

El kirchnerismo no quiere que la presidencia de la Cámara Baja y de la bancada oficialista esté en manos de representantes bonaerenses, devaluados tras la derrota de Insaurralde en Buenos Aires. El massismo quiere una vicepresidencia. Cobos ocupará un lugar.

Si bien las principales figuras del bloque actual le dan su apoyo, la continuidad de la jefa del Frente para la Victoria en Diputados, Juliana Di Tullio, comenzó a ser cuestionada por dirigentes oficialistas del interior, que no quieren que la presidencia de la Cámara baja y de la bancada estén en manos de representantes bonaerenses.

Las voces comenzaron a oírse días atrás y se hicieron fuertes en las últimas horas, cuando falta menos de un mes de la sesión preparatoria del 4 de diciembre, momento en que asumirán los 127 diputados electos el pasado 27 de octubre.

Por el momento, el lobby que iniciaron representantes del interior no alcanzó para quebrar el respaldo interno que actualmente posee Di Tullio, quien quedó a cargo del bloque en junio pasado, cuando el santafesino Agustín Rossi dejó la Cámara baja para asumir como ministro de Defensa.

En ese momento, el Gobierno decidió que la bonaerense, reemplazante natural de Rossi por ser la vicepresidenta, se hiciera cargo de la bancada -al menos- hasta el recambio legislativo de diciembre, ya que se pensaba que durante las elecciones de octubre podían surgir nuevos liderazgos.

La derrota que sufrió la lista del kirchnerista Martín Insaurralde, quien estaba secundado por Di Tullio, no dejó a los bonaerenses en una situación de privilegio, dando lugar al reclamo de los diputados de las provincias que sí ganaron los comicios en sus respectivos distritos.

El chaqueño José Mongeló reclamó que la actual presidenta del bloque kirchnerista deje el cargo en manos de algún representante de su provincia, de Entre Ríos, San Juan o de Formosa, algunos de los distritos victoriosos.

Incluso, él mismo se postuló para encabezar el grupo oficialista en Diputados.

Mongeló se quejó porque la provincia de Buenos Aires tiene la Presidencia de la Cámara baja, que ostenta Julián Domínguez, además de la titularidad de la bancada.

Según pudo saber Noticias Argentinas, por estas horas Di Tullio mantiene el consenso entre los principales dirigentes del bloque, es decir, sus colegas bonaerenses.

No obstante, no puede anticiparse aún si habrá alguna directiva de la Casa Rosada de ceder la presidencia a otro dirigente, en momentos en que debe mantenerse a toda la costa la unidad, ya que existe una mayoría ajustada y no pueden permitirse disidencias o eventuales fugas.
  
Por ahora, el único dirigente que sería ratificado es Domínguez al frente de Diputados, ya que de octubre no surgió ningún bonaerense que pudiera disputarle mano a mano ese puesto.

El 4 de diciembre se realizará la sesión preparatoria y el oficialismo se llevará nuevamente la vicepresidencia primera, que podría volver a quedar en manos de la aliada del Frente Cívico por Santiago, Norma Abdala de Matarazzo.

La segunda vicepresidencia volverá a ser para la Unión Cívica  Radical, que podría definir un cambio de hombre, ya que el actual ocupante del puesto, el cordobés Mario Negri, dejaría su lugar al mendocino Julio Cobos, uno de los presidenciables que tiene el radicalismo.

En ese caso, Negri disputaría la jefatura del bloque de diputados, pelea en la que también quiere anotarse su coterráneo Oscar Aguad.

La vicepresidencia tercera será otra de las peleas de la preparatoria, aunque de acuerdo a las últimas negociaciones, el Frente Renovador de Sergio Massa se alzaría con el cargo, dejando relegado al PRO.

En este reparto, el que sale perdiendo es el Frente Amplio Progresista (FAP), que no podrá mantener la tercera, más allá que de algunos legisladores del sector encabezado por Hermes Binner busquen fusionarse en un bloque, ya que solo conseguirían 15 integrantes, contra los más de 20 que tendrían el PRO y el FR.