El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, ha estado en el centro de la escena nacional en los últimos días luego de que se conociera la polémica medida tomada por él mismo: que todos los funcionarios públicos deberán someterse a un examen de rinoscopia y análisis de sangre para detectar si son consumidores de estupefacientes.
La decisión fue tomada por el propio Buzzi la semana pasada y quedara plasmada hoy, cuando firme el decreto correspondiente que establece la nueva normativa para acceder a un cargo político en Chubut. De hecho, él será el primer funcionario que se practicará una rinoscopia hoy a las 8.30 en el hospital Provincial de Rawson.
Durante una extensa entrevista con el programa After Office de MDZ Radio, Buzzi explicó el alcance y los motivos de su sorprendente medida, criticó a aquellos que no están de acuerdo con el decreto, tildándolos de "pisa alfombras" y sostuvo que es incompatible que un consumidor de estupefacientes sea ministro o secretario.
Además detalló el panorama de la problemática de la droga y el narcotráfico en Chubut e hizo una curiosa analogía entre el nivel de ingresos, el consumo a nivel general y las drogas, al sostener que en sociedades donde crece el consumo interno también crece el consumo de drogas.
Buzzi reconoció que la decisión de hacer una rinoscopia a sus funcionarios públicos es "polémica, porque roza cuestiones que hacen a los derechos a la privacidad y a las otras cosas más profundas como la intimidad", pero se justificó explicando que "para poder acceder a la droga, uno se vincula con los circuitos ilegales. La cuestión es cuáles son los vínculos que tienen un funcionario público que consume, y cómo se vincula con los circuitos ilegales".
Por ello "un funcionario que consume, y que se vincula con los circuitos ilegales, ¿quiénes son sus amigos y con quién establece vínculos? En definitiva ¿a quien le termina haciendo la vida más fácil? Un funcionario público que todos los días firma resoluciones e interactúa con la sociedad, tiene una cuota de poder que le otorga el ejercicio del cargo, y puede hacerle la vida más fácil o más complicada a los distintos sectores", evaluó.
En resumen, Buzzi sostuvo que en su gestión lo que busca es que "los funcionarios públicos no tengan vínculos directos con los circuitos ilegales y que las relaciones y los vínculos que establece hagan la vida más fácil a la comunidad y no a los circuitos ilegales".
"Si bien es cierto que el consumo tiene vicios de legalidad, lo que no es tan cierto que esa legalidad tenga legitimidad para el ejercicio del cargo público", aclaró.
Ante la consulta sobre que pasaría si alguna de las rinoscopias o los análisis posteriores de positiva, Buzzi aseguró que "en caso de que haya funcionarios con poder de decisión y que estén ligados con el consumo, no tienen posibilidades de continuar ligados a este gobierno".
De todos modos, el mandatario chubutense indicó que este decreto es solo "un aspecto más de nuestra pelea contra el narcotráfico, ya que estamos llevando una serie de medidas: por un lado, las cuestiones propias de políticas de seguridad, y por otro, toda una política de cuestiones mucho más blandas, como la construcción de espacios de recreación ligados a la cultura, el arte, y el deporte".
Además aclaró que el mencionado decreto "solamente puede abarcar funcionarios que dependen solamente del decreto de un gobernador, que pone o saca funcionarios políticos", dejando fuera de su alcance a los demás empleados públicos, como docentes o médicos.
Si bien no se mostraron disidencias entre los ministros chubutenses, Buzzi reconoció que su decisión "fue muy discutida en el propio gabinete provincial". Inmediatamente después hizo una curiosa observación: "Todos aquellos que pisan alfombras, están en contra de la medida, y todos aquellos que pisan el barro, están muy de acuerdo con que avancemos en ese camino".
También llamó la atención la relación que hizo Buzzi entre el bienestar económico y el consumo de estupefacientes, para explicar el alcance de la droga en su provincia y la región: "La sociedad patagónica tiene un nivel relativamente alto de ingreso, asociado a un nivel relativamente alto de consumo, incluido el narcotráfico".
Con respecto al trabajo diario que realiza el Estado para combatir el narcotráfico, el gobernador sureño explicó que si bien es la Justicia Federal que interviene en las causas, "en las investigaciones asociadas al narcotráfico hacemos rotaciones de los grupos de investigaciones", lo cual recomienda.
"En determinadas circunstancias interviene la Policía local, en otras la Gendarmería y en otras la Prefectura. Lo mejor que tiene que pasar es que no sea solamente un mismo grupo, porque la experiencia mexicana muestra que cuando hay un solo grupo, ese grupo termina asociado al narcotráfico", agregó.
Con respecto a la posible despenalización de la marihuana, alentada por sectores del kircherismo como el actual senador Aníbal Fernández, Buzzi aseguró: "No estoy de acuerdo con la formalización ni la legalización de la marihuana".
Justificó su postura al sostener que "lo último que tenemos que hacer desde la conducción política es mandar mensajes de apertura, porque son chicos que están pasando momentos pésimos y si nosotros damos un mensaje de apertura, va a ser un elemento muy negativo para las familias que luchan contra los circuitos ilegales".
Por último, Buzzi dio algunos detalles de su encuentro con el flamante Jefe de Gabinete, el ex gobernador de Chaco Jorge Capitanich. El chubutense señaló que el chaqueño “tiene una visión muy orientada a la gestión”, y que entre ambos "hemos estados hablando mucho, fundamentalmente de cuestiones bien prácticas y soluciones de problemas".
"Hablamos como dos grandes núcleos de temas: uno operativo, como seguridad, violencia y narcotráfico; el otro, economía regionales, exportación y generación de empleo", detalló. Además reveló que el propio Capitanich le dijo que "el año 2014 será neto de gestión y que el año político será el año venidero".
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