Dicen que la denuncia llegó en un sobre cerrado dirigido al senador Gustavo Cairo, del PRO e integrante de la Comisión de Juegos y Casinos del Senado. El “paper” que aterrizó en la Legislatura era anónimo, pero “olía” a operación de los casinos privados. Aun así, valía la pena preguntar. En ese sobre misterioso había parte de un expediente, en el que se advertía la intención del Instituto de Juegos y Casinos de Mendoza de lanzar un nuevo juego: la “quiniela instantánea”, una variante de la quiniela tradicional en la que los apostadores consiguen rápidamente el resultado por medio de un operador, que a través de un software online les dice si acertaron o no y les ofrece seguir jugando. La sospecha de los casinos es que detrás de la -en apariencia- inocente quiniela instantánea, se escondería la intención de promover juegos de lotería electrónica, verdaderos tragamonedas virtuales que podrían instalarse en cualquier lado, hasta en un kiosco o en algún almacén. Este tipo de apuestas fue habilitado por un decreto de Celso Jaque que ni siquiera la conducción anterior del Casino se animó a poner en marcha. Pero ahí está, listo para cuando sea necesario.
Por supuesto, el Instituto niega todo y jura que sólo se intenta poner en práctica la quiniela instantánea, por pedido de los 300 agencieros de quiniela activos en la provincia. Carlos Bianchinelli, el presidente del Instituto de Juegos y Casinos, defiende el nuevo jueguito y dice que será una barrera contra el juego clandestino. Y la oposición sospecha que esta historia es algo así como colocar tragamonedas encubiertos en las agencias de quiniela de Mendoza.
En resumen, habrá más juego en una provincia rebosante de casinos, que explota de juego oficial y clandestino y en la que se termina premiando a los que ponen más “maquinitas”, algo así como dar licencia para esquilmar. Sólo en tragamonedas, los mendocinos se rifan cerca de 4.000 millones de pesos al año en los casinos de toda la provincia. Equivale al 20 % del último presupuesto de gastos del Estado. ¿No es plata?
Los casinos de Mendoza, tal como los paquetes de cigarrillos, deberían tener enormes carteles con fotos de pobres desgraciados arruinados por la “timba”, con un una leyenda que rece “Jugar es perjudicial para la salud: podés perderlo todo”. Así es que ludópatas abstenerse. Éramos pocos y llega la quiniela instantánea. Un juego ideal para las señoras de barrio que se tiran unos pesitos para salvar la semana, dinero que va a faltar después en comida, salud, medicamentos, ropa o educación.
LA CITACIÓN A BIANCHINELLI
Una vez producido el escandalete y con la carta “anónima” circulando en los escritorios de legisladores de todos los partidos, se activaron las alarmas. La oposición consiguió que Carlos Bianchinelli fuese citado a la Comisión de Juegos y Casinos para que contase en qué anda el Instituto respecto de este nuevo juego. Esto ocurrió ayer a media mañana. De paso, los legisladores le preguntaron por las loterías electrónicas, el decreto de Jaque, y quiénes podrían estar interesados en todo esto. Bianchinelli respondió las preguntas con solvencia, aunque no pudo esquivar el flanco crítico de la ludopatía. De hecho, por allí se colará la oposición –especialmente los radicales- para pedir control legislativo de esta nueva opción de apuestas, más explicaciones y garantías de todo tipo. Sucede que el público de la quiniela suele ser gente mayor, económicamente vulnerable, y una quiniela instantánea podría ser fuente de tentaciones destructivas.
Antes de reunirse con los legisladores Bianchinelli hizo algo inteligente: citó a los gremios que nuclean a los trabajadores del Casino para explicarles la iniciativa. Al titular del Instituto ya desde hace unos meses, le preocupan las consecuencias penales del contrato que vincula a la casa de juegos provincial con la empresa Mendoza Central Entretenimiento, del grupo Vila-Manzano. Aquel instrumento legal es fuente de enormes polémicas en la provincia. Incluso la Suprema Corte no lo ha homologado, como sí hicieron el Tribunal de Cuentas y la Fiscalía de Estado. Sin embargo, una denuncia penal promovida por Raquel Blas y en la que el gremio es además querellante, tiene a maltraer a los funcionarios. Tal vez por eso o para reducir los riesgos, lo primero que hizo Bianchinelli fue calmarles los nervios a los muchachos.
¿COMO FUNCIONA?
La quiniela instantánea no es exactamente una lotería electrónica ni del tipo “VTL” (Video Lottery Terminal). Estas últimas son tragamonedas online, literalmente. Y en el jueguito que propone ahora el Instituto, el mecanismo de la apuesta es similar al de la quiniela tradicional. El apostador va, pide las opciones (una, dos o tres cifras, a la cabeza, los cinco, los diez, o los quince) y juega. Una vez que lo hace, un agente que es el agenciero o alguno de sus empleados, da “enter” y un software imprime un extracto e inmediatamente detrás un ticket con la apuesta, indicando si fue ganadora o no. Se puede seguir jugando o cobrar. Según el expediente la apuesta tendrá montos mínimos y máximos a jugar, aunque no está claro cuántas veces puede apostar un jugador por cada turno. Estas modalidades son instantáneas y se resuelven online. La quiniela “al toque” (¿No sería un buen nombre?) estará instalada en las máquinas conectadas al sistema que tienen cada una de las 300 agencias oficiales de Mendoza. Y no se podrá jugar en las subagencias. Se juega en la misma máquina en la que se recibirán las apuestas del sistema tradicional, aunque hay agencias que tienen más de una de estas terminales. Para defender el sistema y explicar que no se trata de tragamonedas disfrazadas de quiniela, Bianchinelli les contó a los gremialistas y a los senadores y algún diputado que lo escuchaba, que el apostador jamás toma contacto con la máquina en la que se carga la apuesta. Es decir, es fácil y rápido, ideal para “secarse” en minutos. Cuando le preguntaron, Bianchinelli dijo a los senadores que esta modalidad de juego funciona en unas 15 provincias y que en general recauda alrededor de un 10 % de la modalidad tradicional. En Mendoza equivaldría a apenas unos 9,5 millones de pesos, si consideramos que al Casino provincial le quedaron unos 95 millones de pesos de utilidades de la quiniela tradicional el año pasado.
LOS “SPONSORS” DE LA IDEA
La Quiniela de Mendoza es explotada y operada por la firma IVISA, Impresora Internacional de Valores SACIC. Esta empresa es familiar y pertenece a los hermanos Darío y Gabriel Rosenzvit. Tienen distintos casinos en provincias administradas por el justicialismo y en Mendoza explotan el anexo del casino oficial de Tunuyán. Ingresaron al negocio imprimiendo billetes de Lotería, muchos años atrás. Y aunque no se sabe quiénes son sus “agentes” mendocinos, consiguieron rápido mover un expediente que estaba dormido desde 2010, cuando Daniel Pereyra –denunciado años después por el contrato con Vila-Manzano- les prorrogó la explotación de la quiniela. Según el expediente que acompaña esta nota, el gerente de Loterías del Instituto Juan J. Quiroga, le propuso al gerente general Pedro “Pekino” Pettignano –hermano del senador Ricardo Pettignano, ex presidente de la Comisión de Juegos, retomar esta propuesta de IVISA ya que la quiniela oficial de Mendoza cumple este mes 40 años. De hecho ya los cumplió el día 3. A continuación, parte del expediente donde se puede leer el interés de los gerentes y la modalidad del sistema de apuestas:
No está claro qué pasó en el medio ni cómo el expediente de la quiniela instantánea –que por tres cifras a la cabeza pagará 500 pesos por cada uno que se apueste- apareció otra vez sobre la mesa, pero lo cierto es que los agencieros locales, nucleados en una asociación, aprovecharán la cena aniversario de este domingo para presentar el asunto con una buena batería multimedia. Han invitado incluso al gobernador Francisco Pérez y se espera que el mandatario les regale la quiniela instantánea como presente por los cuarenta años. Los apostadores y apostadoras no están invitados a la fiesta, pero podrán pasar más tarde por ventanilla a dejar sus dineros.
¿POR QUÉ IMPLEMENTARLO?
Más allá de estas especulaciones a las que –es cierto- les falta información, hay una razón más bien “formal” por la que el Instituto promueve esta nueva forma de jugar: el juego clandestino. Fuentes del directorio dijeron que la quiniela ilegal debe recaudar unas cinco veces más que la oficial en Mendoza. “Si vamos a tomar café a la peatonal, te puedo mostrar quiénes son los que están levantando quiniela. Ni hablar en la calle General Paz, o en los barrios. Además, esa ‘viejita’ a la que te referís, que –es cierto- es público quinielero, va a ir a otro lado y se la va a jugar igual si no tiene opciones…” dice la fuente.
Raro, pero argumento al fin. Carlos Bianchinelli lo ratifica: “Esto apunta a combatir el juego clandestino, que hoy subiste con los sorteos nuestros. Lo que ocurre que es que hubo un lobby de muchos privados, o de algunos, en contra del único juego del que la provincia es auténticamente dueña” dijo. “La quiniela instantánea es una variación de la quiniela tradicional… un juego cualquiera como el Quini 6, o la “Raspadita” explicó. “No se venden en kioscos ni pueden estar en lugares públicos, se venden en agencias tradicionales donde una persona no puede estar tres horas jugando porque la apuesta es en la misma máquina donde hay otros haciendo cola para jugar al Loto, o al Quini, o a cualquier juego autorizado. No hay pantallas ni máquinas donde el apostador pone el dinero. No es una tragamonedas virtual ni VLT, como algunos quisieron hacer ver para generar confusión y hacer daño” dijo el titular del Instituto. Es evidente que Bianchinelli cree que hubo una “mano negra” detrás del súbito interés por interpelarlo. Como fuere, es obvio que el juego está en marcha. Falta la decisión final del directorio del Instituto, ya que todas las gerencias dieron el visto bueno correspondiente. Si en este fin de semana termina la “cocina” de la idea, en un par de meses la nueva quiniela estaría implementada. Respecto de los riesgos de la adicción al juego, Bianchinelli se defendió afirmando que la provincia “tiene el mejor programa de psicólogos y profesionales para tratar la ludopatía. No nos sirve que la gente se enferme con el juego, ni como organización que lo regentea ni como comunidad. Lo que pasa es que no podemos dejar pasar los juegos, porque después lo instalan los privados y nosotros estamos compitiendo” agregó. Es obvio que no sólo no lo dejaron pasar sino que el expediente “resucitó” luego de tres años.
Es cierto que el dinero que genera el juego ya sea oficial como el tercerizado en privados, deja dinero al Estado para atender necesidades sociales y obras. Y que es mejor eso que el juego clandestino que no deja nada. Pero mejor sería que no hubiese juego de ninguna especie, y que Mendoza pudiese atender las cuestiones sociales con presupuestos equilibrados y gestiones eficientes, y contuviese el juego clandestino con controles suficientes, profesionales e incorruptibles. Pero… el juego es instaló y ahora es inatajable.
Para terminar, los voceros dicen que ayer hubo alguna discusión respecto de un decreto de Celso Jaque que habría sido firmado el lunes 17 de octubre de 2011, dos meses antes de dejar el gobierno. Ese decreto habilitaba las “loterías electrónicas”. Las fuentes aseguran que un senador que fue muy, pero muy cercano a Jaque contó que el ex gobernador había abierto la puerta a las tragamonedas online con aquel decreto, que finalmente no avanzó porque hubo alguien que firmaba cualquier cosa y que aquella vez, no firmó. La iniciativa de Jaque habilitaría juegos tales como apuestas deportivas, o de carreras de caballos, o cualquier apuesta por dinero de las que se ven en sitios especializados. El dato interesa porque son varios los que en las últimas horas comentaron que la quiniela instantánea es el “Caballo de Troya” de las tragamonedas online, y que detrás del negocio habría viejos conocidos de la industria del juego mendocina, que tienen además muchos otros negocios. Pero en el Instituto lo descartaron terminantemente. “La Quiniela es una cosa y las VLT es otra muy distinta. No hay ninguna iniciativa, ni idea, ni propuesta para ponerla en marcha” dijeron en el directorio. Puede que tengan razón, pero que las hay… las hay… y transforman el dinero de la gente en humo.