Este domingo, en Página/12, el periodista más cercano a Casa de Gobierno, Horacio Verbitsky, hace una encendida defensa de la procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, y de los fiscales ad hoc que ha nombrado para diversas causas, especialmente de Carlos Gonella, fiscal a cargo de la Procuradoria de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac). TAmbién recuerda el paso de José Luis Manzano como Ministro de Interior y cómo ingreso este al país los hermanos Al Kassar.
"Negocios, crimen y política", se llama la columna en cuestión, donde expone que "el impulso de Gils Carbó a las investigaciones sobre delitos complejos o desatendidos provocó la respuesta del establishment judicial que intenta expelerla como un cuerpo extraño".
Verbitsky advierte que "en la ofensiva contra la Procuradora General de la Nación por la creación de Procuradurías Temáticas y la designación de fiscales ad hoc, subrogantes o coadyuvantes, coinciden sectores muy distintos de la política, la Justicia, los servicios de informaciones y el poder económico y financiero, alarmados por el activismo del Ministerio Público Fiscal, que no respetó pactos preexistentes, esferas de poder, combinaciones de negocios ni acuerdos de compraventa de influencias".
El columnista de P/12 considera que desde que Gils Carbó asumió a su cargo, "no perdió el tiempo".
"En cuanto asumió el cargo, en agosto de 2012, comenzó a crear las procuradurías temáticas, organizar los equipos de trabajo y designar fiscales subrogantes y/o ad hoc en causas de criminalidad económica, narcocriminalidad, trata de personas y violencia institucional. Recibió entonces la visita del fiscal general ante la Cámara Federal de la Capital, Germán Moldes. Sin alzar nunca la voz, Moldes le informó, por si no lo supiera: 'Recuerde doctora que Gustavo Beliz quiso fusionar el fuero federal con el de instrucción y tuvo que irse a vivir a otro país'. El desplazamiento de Plee fue leído como una declaración de guerra en los tribunales federales de la avenida Comodoro Py, donde en dos décadas Moldes llegó a convertirse en un pilar del sistema vigente. Antes fue viceministro del Interior con José Luis Manzano, gestión durante la cual intervino en el irregular ingreso al país de los traficantes de armas y primos políticos del presidente Menem, Monzer y Ghazan Al-Kassar. Cuando le hicieron pagar el escándalo a la Dirección Nacional de Migraciones, su relevado director denunció que Moldes cobraba comisiones por autorizar en forma irregular trámites de inmigrantes asiáticos y por permitir el paso por puestos de frontera y aeropuertos de personas buscadas. Según Gustavo Druetta, Moldes lo exhortó a que él también “recaudara”. A la caída de Manzano, el secretario de la SIDE Hugo Anzorreguy remitió a Moldes a tribunales, como fiscal ad hoc en la causa AMIA, para supervisar que las investigaciones no rozaran al gobierno", plasma Verbitsky.
Ante una denuncia del senador radical Mario Cimadevilla, sobre la designación irregular de fiscales ad hoc y subrogantes del Ministerio Público, por violación de la ley y la Constitución, el fiscal a cargo de esa causa, Guillermo Marijuán, imputó a la Procuradora y a 39 funcionarios designados durante su gestión con y sin acuerdo del Senado.
"La creación de la Procelac y la Procunar exteriorizan la preocupación de Gils Carbó 'por superar ese tipo de organización y alcanzar una más eficiente', escribió el juez (Sebastián Casanello). También dijo que las designaciones, basadas en los artículos 11 y 33 de la ley orgánica del Ministerio Público y en el 120 de la Constitución, ya habían sido invocados para paliar el déficit de fiscales por los anteriores titulares de la Procuración General, y que de no hacerlo Gils Carbó hubiera incumplido con su mandato", agrega.
El escriba dice luego, en férrea defensa: "Equipos de trabajo de este tipo impulsaron los procesos por crímenes de lesa humanidad en todo el país y otras causas de gran trascendencia social, como las de violencia de género y trata de personas; el asesinato del militante social Mariano Ferreyra; el lavado de activos del Grupo Alé en Tucumán, derivación de la causa por el secuestro de Marita Verón; el expediente en el que el fiscal subrogante Juan Murray logró el procesamiento del ex jefe de la policía santafesina Hugo Tognoli por colusión con el narcotráfico, o la similar causa cordobesa en la que la Procunar asistió al fiscal Enrique Senestrari en el desbaratamiento de la cúpula de la policía provincial, que también participaba en el negocio ilegal de los narcóticos. Basta esta breve pero impresionante lista de casos para advertir el papel decisivo que la Procuración General ha tenido para cortar las redes de ilegalidad que dejaban impunes graves delitos. Los gobernadores de Santa Fe y Córdoba, el socialista Antonio Bonfatti y el Peornista Opositor José De la Sota, no tuvieron mejor idea que acusar al gobierno nacional, por el detalle secundario aunque no trivial, de que Gils Carbó integra la agrupación Justicia Legítima. Pero luego debieron reconocer la realidad y remover a sus respectivas cúpulas de seguridad. El santafesino incluso firmó un convenio de cooperación con la Procuradora".
La columna muestra la fuerte lucha interna de poder, principalmente en la Justicia Federal. Verbitsky defiende a Gils Carbó y la creación de fiscales ad hoc y grupos especiales para investigar temas importantes. A su vez critica al presidente del radicalismo y a otros fiscales, como el propio Marijuan, que en opinión del escriba, estaría manteniendo el status quo de la Justicia actual.