Luego de que la iglesia enviara una carta sobre el narcotráfico, Jorge Oesteheld, vocero del episcopado argentino, habló sobre la situación argentina con las drogas y el alcohol. Pidió medidas urgentes al sector político y a la sociedad que brinde vínculos y concientice a los jóvenes a través de la palabra.
“Es un tema gravísimo que tenemos que asumirlo todos como sociedad y como responsabilidad del gobierno, que es quien se tiene que responsabilizar por hacer algo”, disparó Jorge Oesterheld.
Haciendo referencia a uno de los párrafos del documento, enviado a la prensa y al gobierno por la iglesia, donde se hace se destaca que si la situación continua habrá “Mucha Sangre”, el vocero principal de la iglesia en argentina, destacó: “Decimos esto a partir de la experiencia de países de México y Colombia. Una vez que estas mafias se instalan es un baño de sangre, fundamentalmente por las peleas que se generan entre ellos, por territorio, por dinero y también porque la acción de la policía para combatir esto, termina produciendo una secuencia muy dolorosa”.
Además, Oesterheld comentó que previo a la presentación del documento, Lorenzetti se reunió con Monseñor Aranceo, para hablar sobre el tema.
Consulto sobre la vacante en el puesto de Sedronar, donde anterior mente estaba Rafael Bielsa y que hasta el momento, el gobierno no ha otorgado a nadie, el vocero dijo: “La ausencia de un funcionario complica, porque es la ausencia de un plan, de un rumbo, de una decisión política para caminar en un sentido y esto es muy grave porque nos deja totalmente desarmado”.
También considero que otro punto fundamente y que afecta directamente sobre la problemática de las adicciones es la disolución de la familia, ya que esto está absolutamente relacionado, por la falta de vínculos, y responsabilidad de los jóvenes en los estudios y el trabajo.
“Se va dando todo un panorama que sirve en bandeja a la droga, porque todo eso genera angustia, soledad, miedo y eso termina en droga y en violencia”, comenta Oesterheld y dispara, “el que tiene plata compra cocaína y otro compra un tetra brick”.
Por su parte aclaró que para tratar de combar la problemática, “la iglesia hace lo que puede, que es mucho y hasta algunos tiene actos heroicos, pero no se puede depender de lo que haga la iglesia o una ONG, esto requiere de esfuerzos muchos más grandes. Con lo que nosotros hacemos, sólo podemos palear un poco”.
Como miembro participe de la iglesia y vocero principal, dijo que la sociedad debe actuar y ayudar: “Hay que juntarse, hay que hacer, que hay que educar todo el tiempo, la gente se tiene que concientizar. La droga avanza a medida que avanza el sálvense el quien pueda y el miedo. Hay que romper con esa lógica, hay que reunirse en las escuelas y ver que se puede hacer por el tema y pedirle al gobierno que tome cartas al respecto”.