Para Mempo Giardinelli el Gobierno tiene que “aprender la lección”

El escritor aseguró que la administración de Cristina tiene evaluar los resultados del domingo y entender los que les pasó como "una oportunidad de cambio a tiempo". Recomendó "urgentes y profundos giros".

El prestigioso escritor, Mempo Giardinelli disparó fuertemente contra el gobierno, dijo que “no le queda otra que aprender” refiriéndose a la derrota en las elecciones y habló de “cambio” y le recomendó al ejecutivo nacional que dé un giro y evalué  urgentemente  temas como la corrupción.

 "Al Gobierno lo que le queda ahora es una sola cosa: aprender la lección –llámese derrota o triunfo, susto o decepción– que significa bajar del 54% de 2011 al presente 33%. Para algunos paliza, para otros, llamado de atención, lo cierto es que el kirchnerismo –sobre todo el duro, el que rodea a la Presidenta– bien haría en leer estos comicios de medio término como una oportunidad de cambio a tiempo. En lugar de autoconsuelos o flagelaciones, deberían implementar urgentes y profundos giros en cuestiones gravitantes", evaluó Giardinelli en una columna de opinión titulada "Ahora hay que gobernar los dos años que faltan".

Con fundamentos y dando una expresión intelectual al panorama político, el escritor y autor  de El décimo Infierno y El Castigo de Dios, manifestó que "el ataque a la corrupción debería ser inmediato, a fondo y en todos los órdenes y niveles de la administración pública".

En una extensa y priorizada columna en el día página 12, el letrado dijo:"Y no es lo único. Por caso las políticas ambientales del kirchnerismo, que son horribles, deberán cambiar con velocidad. Es imperativo acabar con el festival de pesticidas en todo el territorio argentino, que escandaliza esta misma semana a la revista estadounidense Mother Jones por sus pavorosas consecuencias".

Para  Giardinelli, "la mismísima presidenta bien podría aceptar que oponerse a las mineras depredadoras y prebendarias que destruyen la cordillera y contaminan las aguas en varias provincias, no es oponerse a la minería".

Antes de finalizar,  el escritor destacó: "Bueno sería, además, que los cercanos a ella la resguarden y asesoren para que no se exponga pronunciando discursos a diario; y para que se concentre en la gestión y en las grandes decisiones estratégicas".