El oficialismo tratará de imponer la interpretación de que mejoró el resultado y que sigue siendo la primera minoría 10 puntos por encima de quien le siga, que será el Frente Renovador de Massa.
La oposición buscará imponer la interpretación de que ha ganado en los principales distritos y buscará comparar los resultados con la elección de 2011.
Así describe el analista político Rosendo Fraga lo que será el escenario de la Argentina a partir de las últimas horas del domingo 27 de octubre, en una columna difundida por el estudio que dirige, Nueva Mayoría.
Afirma que en la provincia de Buenos Aires, "el kirchnerismo forzará la interpretación de que hubo un empate, argumentando que Massa y Insaurralde han obtenido la misma cantidad de diputados nacionales al descontar los dos candidatos del PRO que lleva el primero", quienes ya anunciaron que no integrarán su bloque.
Teniendo en cuenta los votos obtenidos por el oficialismo en las PASO, si el FPV repite la misma performance "incrementará en 2 puntos su porcentaje: de 26 al 28%". Agregó que de este modo, "si suma dos puntos reales más puede presentar que alcanzó el 30% y se proclamará victorioso, aunque sea casi el mismo porcentaje con el que fuera derrotado en las legislativas de 2009".
En tanto, "el 13% obtenido por el Frente Renovador de Massa en la suma nacional -aunque se presenta sólo en la provincia de Buenos Aires- podrá incrementarse al 15% o algo más, pero probablemente quedará 10 puntos o más por debajo del porcentaje nacional del FPV".
¿Y el radicalismo? Según Fraga, "la UCR insistirá en que el partido se está recuperando, mostrando que es la fuerza no peronista con más triunfos en el ámbito provincial". Allí sostiene que el espectro no peronista de centro-izquierda (UCR, PS, UNEN, etc.) "planteará la suma que hipotéticamente hubieran obtenido de haber llevado el mismo nombre en todo el país y argumentará que, en realidad, hay dos fuerzas políticas, el FPV y el espectro “progresista”.
El intendente de Tigre, Sergio Massa -del que se espera un cómodo triunfo en la provincia de Buenos Aires- dirá que su éxito en esa provincia "se extenderá ahora políticamente al resto del país y dará mensajes de que competirá en 2015".
Considera que el triunfo opositor en la provincia de Buenos Aires "terminará determinando el efecto del resultado nacional y esto será de hecho lo que generará el efecto de victoria para la oposición".
En la Casa Rosada
El analista político expresa que el Ejecutivo "seguirá redoblando la apuesta como si la derrota electoral no hubiera existido, como hizo con éxito en cuanto al ejercicio del poder tras la derrota en las PASO y las legislativas de 2009".
Después del 11 de agosto logró una delegación de atribuciones del Congreso sin precedentes hasta diciembre del 2015, que hace casi abstracto lo que suceda con el Congreso en los próximos dos años.
Con gestiones y presiones ha logrado dividir a los miembros de la Corte respecto a la ley de medios y los alcances de sus fallos ahora son más inciertos.
Tras la elección, probablemente la Casa Rosada impulse a alguno de los gobernadores más identificados con la presidenta -como es el caso de Uribarri, quien ganará claramente en Entre Ríos- como eventual alternativa presidencial a Scioli para evitar que éste consolide su perspectiva en 2015, aunque en la campaña se haya mostrado como una aliado firme del oficialismo nacional.
La realidad política habrá cambiado y la Presidenta podrá demorar, pero no impedir, que al acercarse la elección presidencial, su poder se debilite.
En síntesis, el analista político considera que el tras los comicios del domingo, el Gobierno tratará de imponer la interpretación de que ha hecho una elección mejor que en las PASO, centrando para ello el análisis en el resultado nacional y utilizando la mejora que implica el cómputo sobre votos válidos. También optará por preservar poder y que no se consoliden sucesores anticipadamente.
Por su parte, la oposición argumentará que el Kirchnerismo ha sido derrotado en los grandes distritos, que sólo uno de cada cuatro o tres de cada diez están apoyando su gestión y lo comparará con el resultado de 2011.