En estos días, a los candidatos les sirve Twitter para generar una aparición en los medios, para enviar imágenes y textos informativos no sólo a sus seguidores sino también a los periodistas y, en definitiva, para tener más llegada a la opinión pública, con el objetivo de sumar votos el próximo 27 de octubre.
Sin embargo esta red social -que permite escribir mensajes con 140 caracteres porque cuando se concibió era el total permitido para armar un mensaje de texto- no es muy utilizada para el objetivo de llegar bien posicionado a la fecha en que los mendocinos eljan a sus representantes parlamentarios. Pero como en todo están los extremos: por un lado, Julio Cobos, que prácticamente se comunica desde allí y Daniel Cassia, que tiene un sitio oficial, pero a la hora de compartir (y difundir sus contenidos) lo hace desde Facebook, Vimeo y Youtube, siendo así el único de los candidatos locales con chances para llegar al Parlamento nacional sin esta herramienta social.
Todo comenzó cuando luego de las PASO se advirtió la gran diferencia entre el ganador de la misma, el radical Julio Cobos, con el resto del arco político, en el que dos de ellos -los que salieron segundo y tercero, respectivamente- prácticamente llegaron a esas elecciones internas con muy poca presencia en la red social del pajarito: Alejandro Abraham y Nicolás Del Caño. El candidato del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, tras las PASO, logró aumentar la cantidad de seguidores en Twiter, aunque hoy es superado (en cantidad de personas que lo siguen) por la decana de Ciencias Políticas de la UNCuyo (donde estudia el candidato que terminó tercero en las PASO), Graciela Cousinet y también por Luis Rosales y Luis Petri (ver interactivo abajo).
El 5 de agosto de este año -una semana antes de las PASO- Alejandro Abraham ténía sólo 259 seguidores y 43 mensajes enviados. Es que había arrancado en Twitter el 18 de julio último. Hoy Abraham tiene 584 seguidores y ha enviado 174 mensajes (tweets). Se deduce, entonces, que desde una semana antes de las PASO hasta hoy envió 131 mensajes y en cantidad de seguidores creció 325.
Hasta el 5 de agosto último, Julio Cobos tenía 50.986 seguidores en Twitter y había escrito 2.694 mensajes, con un promedio de 37/39 al día. Hoy suma 56.276 seguidores y escribió 3.693 mensajes. En ese lapso de tiempo envió 999 mensajes y sumó 5.290 nuevos seguidores.
En síntesis, los candidatos radicales tienen mejor performance en Twitter en cuanto a mensajes que escriben (Julio Cobos, Graciela Cousinet y Luis Petri, en ese orden), en tanto que Nicolás del Caño también está utilizando mucho esta herramienta. En lo que respecta al oficialismo, Omar Félix utiliza más Twitter que Alejandro Abraham: sólo este 10 de octubre, el sanrafaelino escribió cinco tweets, mientras que el intendente de Guaymallén metió su último mensaje hace tres días (7 de octubre). En cambio, en las últimas 24 horas, Julio Cobos escribió 37 mensajes en Twitter.
Los candidatos en Twitter | Infographics
A nivel nacional existe un ranking de influencia en Twitter, elaborado por el sitio Politicosonline.com. Allí los que mandan son la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el jefe de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri y luego siguen Daniel Filmus, Amado Boudou, Aníbal Fernández y Gabriela Michetti.
En ese ranking, Julio Cobos es el mendocino mejor posicionado (28º) y luego le siguen Ernesto Sanz (43º) y el gobernador Francisco Pérez, que aparece en el lugar 50.
El ranking de Politicosonline.com no se basa en la cantidad de seguidores –de hecho que Cristina casi cuadriplica a los de Macri- sino que en la efectividad de los mensajes que envían las figuras políticas, es decir, si son leídos y retuiteados.
¿Sirve o no sirve como herramienta política?
Twitter tiene una gran ventaja: comunica rápido lo que al candidato le sucede y puede compartirlo con fotos. Entonces se convierte en una nueva forma minuto a minuto a ese candidato, si alguien lo deseara. Pero a la vez tiene una contra: en estos casos, cuando se tiene muchos seguidores, es una herramienta de comunicación unidireccional, es decir,, te siguen muchos pero no puedes dialogar con ellos, por lo que Twitter es una manera extraordinaria de compartir información, pero no para movilizar, según afirma el español Gonzalo Arroyo, dedicado a la comunicación política.