Cristina teme que Piñera avale a los kelpers

Se reunirá con el presidente chileno el domingo. Los isleños quieren que Chile sea veedor del referendo en el que ratificaran su ciudadanía británica.

La preocupación de la mandataria argentina no es menor, el domingo Cristina y Sebastián Piñera se reunirán en el Palacio de la Moneda en Santiago de Chile, después de este encuentro habrá una cena con 40 mandatarios europeos y latinoamericanos que concurrirán a la cumbre UE- CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe).

Pero Cristina quiere estar a solas con Piñera, necesita hablar claro sobre Malvinas y cómo será la postura chilena sobre el referendo del 10 y 11 de marzo, en el que los kelpers deberán optar por continuar o no con su ciudadanía británica.

Según cuenta hoy Ámbito Financiero en base a fuentes del Palacio Carrera (Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile), Cristina  quiere saber quién de sus vecinos, Chile, Brasil entre otros) apoyan la postura nacional.

El gobierno malvinense quiere tener como veedores a los países vecinos de Argentina para estas elecciones y Cristina quiere evitarlo.

Ante la consulta periodística en Chile fueron taxativos: «Nosotros no reconocemos la soberanía británica, y por ende tampoco nos involucraríamos en una gestión de ese carácter».

Pero la movida de Cristina quiere ir mucho más allá. Intentará coordinar que los países de la CELAC (tendrán su plenario sin los de la UE durante el domingo 27 y lunes 28) firmen un documento de adhesión a la Argentina. Sería un escrito del tenor al suscripto en diciembre de 2011 en Montevideo para la cumbre de Unasur, cuando los firmantes se comprometieron a rechazar toda «militarización» del Atlántico de Sur.

Además de ello la mandataria argentina tendría que tratar en su viaje a Chile. Brasil la convidaría a definirse en un tema que ni la poderosa unión industrial de Sao Paulo (FIESP) ni Itamaraty (cancillería brasileña) han callado esta semana. Ambas entidades dejaron trascender que Dilma Rousseff, preocupada, considera que sólo un acuerdo entre ella y Cristina podría rever la reticente posición argentina a firmar un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Esta demora está impidiendo, apuntan en Brasilia, a que los verde-amarelhos acuerden tratados del libre comercio unilaterales, como el que tienen encarpetado con EE.UU. Y por si quedara alguna duda de la envergadura de lo que todavía no se firmó, bastan los números: UE es el primer socio comercial del Brasil. Sólo en 2012 sus 27 países miembros exportaron    u$s47.700 millones, mientras que el gigante vecino colocó entere ellos productos  por u$s 48.900 millones.

Pero el «acuerdo de amigas» para encaminar el tratado de libre comercio UE- Mercosur bien podría esperar hasta el 4 de marzo, fecha en que Dilma visitará a Cristina en El Calafate. La razón sería sencilla: en Santiago todavía dudan de que Dilma Rousseff aterrice en Chile. «Nunca lo ha hecho hasta ahora, todas las invitaciones que le ha hecho nuestro país», dijeron a este diario.

Quien sí va a aterrizar y en el Tango 01 en horas de la tarde del domingo es Cristina de Kirchner. No hay temor, parece, de que del otro lado de la cordillera algún buitre hambriento quiera embargar el avión presidencial.