Las paritarias por esencia son complejas, pero este año vienen con muchos más problemas por las restricciones que quiere imponer el Gobierno y las intenciones de las centrales gremiales, especialmente opositoras, de conseguir acuerdos que sean superiores a la inflación que ellos calculan en un 30%.
El nuevo punto de conflicto entre entre los gremios y la administración K se generó luego que el Ministerio del Trabajo anunciara que no homologará negociaciones con menos de un año de vigencia. El ministro Tomada salió a "aclarar" esta situación luego de conocer el acuerdo previo que consiguió La Bancaria y por el cual se reunirán con el titular de Trabajo mañana.
Sin embargo, las centrales opositoras lideradas por Hugo Moyano, Pablo Micheli y Luis Barrionuevo, presionarán para no firmar acuerdos anuales y tener la opción de sentarse a negociar una actualización de los convenios en el segundo semestre.
El argumento de los opositores es que el cálculo de la inflación que hacen los trabajadores indica que rondaría el 30%, lo que hace indispensable analizar la situación para que en el segundo semestre los salarios no queden desfasados respecto de los precios.
"Quisiéramos firmar por un año, como lo hicimos siempre, pero habrá que ver cómo se comportan los formadores de precios, sobre todo en rubros como alimentos y transporte, que son de mucho peso para los trabajadores", dijo Omar Platini, secretario de prensa de Moyano, a La Nación.
Con este panorama se puede ver en el horizonte una dura disputa entre el Gobierno y los gremios opositores, tanto por la vigencia de los acuerdos como por el techo del 20% que quieren imponer para las negociaciones. Sin embargo, los representantes sindicales son optimistas en este último punto, ya que ni siquiera la CGT y CTA oficial están considerando aceptar ese porcentaje.
En marzo se desarrollarán las principales paritarias, pero el primer encuentro complejo entre sindicalistas y el ministerio será mañana, cuando La Bancaria acuda a un encuentro con Tomada. Desde los gremios pretenden apostar también a las circunstancias que se viven en un año electoral en el que los conflictos no son positivos a la hora de pretender sumar votos.