Las perlitas de la Vendimia de Junín

La fiesta exhibió anécdotas políticas y sociales con Mario Abed y Francisco Pérez a la cabeza.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

- Dios y Abed. Abed es un buen anfitrión. En la previa, recibió a Julio Cobos y al gobernador y hasta los reunió en un foto que dará que hablar. Pero antes, cruzó algunas palabras con Eduardo Bauzá, asesor de Pérez en la gobernación. "Tengo a Dios de mi parte", aseguró el intendente al ex legislador sobre el buen clima que predominó en la fiesta.

- Ministros. Nutrida presencia de funcionarios del gabinete, aquellos que ya regresaron de su licencia y otros que todavía están trabajando. Carlos Aranda y Eduardo Bauzá fueron los primeros en llegar junto a Javier Espina. Luego lo hicieron Marizul Ibañez y Fabricio Centorbi de Cultura. Posteriormente, María Inés Abrile de Vollmer, Marcos Zandomeni, Marcelo Locamuz, Carlos Díaz Russo, Marcelo Costa, Germán Ejarque y Guillermo Elizalde. Coparon la primera fila de las sillas políticas.

- Las casas recicladas. Abed condujo a la comitiva, con Cobos incluido, por el predio para mostrarles principalmente a los funcionarios las bondades de una nueva adquisición. Una máquina para reciclar botellas de plástico. En el interín, uno de los funcionarios paquistas recordó las famosas casas ofrecidas por el intendente a 20 mil pesos, que fueron polémica. "También hago casas recicladas", retrucó.

- La cartera de Vollmer. La demostración fue práctica ante dicha máquina. Lo funcionarios depositaron en una gran bolsa las botellas que ya traían y los operarios comenzaron el proceso. En ese interín, Bauzá tomó la cartera de la ministra de Educación y amagó con echarla junto a las botellas para reciclar. Hubo un breve forcejeo amistoso con la titular de la DGE que se negó al reciclaje. Y desató risas, obviamente.  

- Bajo perfil. La foto que Abed logró con Paco Pérez y el ingeniero fue uno de los detalles políticos de la noche. El gobernador lo hizo acompañado por su esposa, la siempre elegante Celina Sánchez. Y Abed lo hizo con su mujer, que se caracteriza por su amabilidad y buena predisposición. Abed también llamó a Cristina Cerrutti, esposa de Cobos, pero ésta se negó a posar. Con todo, el daño político perpetrado por Abed ya estaba hecho.

- Sin euforia. Cada vendimia será un momento para mostrarse, sobre todo si uno es candidato. Así se lo vio a Cobos, que en otras épocas fue vitoreado y aplaudido por los juninenses en 2009. El gobernador sumó fotos con los chicos y besos y abrazos, pero esta vez se notó la falta de fiebre por estar cerca de los políticos.

- No pierde la compostura. Había una vez un cuento de María Elena Walsh sobre la emperatriz de Japón que no podía moverse ni hacer una mueca por su condición de tal. Algo parecido se vio con Wanda Kaliciñski , que se las rebuscó para seguir de cerca a la comitiva de funcionarios por el barro y las piedras a pesar de sus tacos. Luego, solidaria, optó por entregar un racimo de uvas que un actor le obequió en la interacción con el público. El camarógrafo beneficiado, de maravillas.

- Los higlights de la fiesta. 1) la música en vivo 2) la interpretación de Verónica Cangemi, sobre todo en el clásico segmento de la Virgen de la Carrodilla, acompañado por Roberto Barrozo 3) la tecnología usada para el espectáculo, una pantalla led combinada con mapping.  

- Abed es como Highlander. Los locutores invitaron a la gente a cantar el cumpleaños 154 de Junín, acompañados por los músicos en vivo. En ese momento, Abed se paró de su sillla -junto a su mujer- y les dijo a Pérez y Cobos: "Salúdenme, es mi cumpleaños".

- Celulares. Algunos funcionarios ubicados en la primera fila ojeaban cada tanto sus móviles, mientras los cuadros pasaban.

- Deslumbrantes. Wanda, la reina nacional de la Vendimia, lució un conjunto a lunares blancos que parece romper con el clásico vendimial. Celina Sánchez optó por una camisa de raso negra y una falda jaspeada en negro y gris, con zapatos negros. La virreina nacional Evelyn Miret también encandiló, simplemente por la claridad de sus ojos.

- Palmas. Habría que hacer una campaña solidaria para que les devuelvan el "vamos las palmas" a los funcionarios que tienen la oportunidad de sentarse en primera fila. Abúlicos, muy pocos aplaudieron de manera constante los tramos más característicos de la fiesta, como la cueca. Sólo aplaudían al final de cada acto.

- Acrobacias. En difícil de realizar en el Teatro Griego por la estructura del mismo. Esta noche, Marabini ensayó una puesta con acrobacias en tela. Pese a la gimnasia de los artistas en el aire, sustentados gracias a una estructura, se perdían por la enormidad visual. Mayor efecto logró una escalera giratoria con dos artistas en cada extremo. Y un malambo efectuado con antorchas humeanteas.

- Felicitaciones y un mangazo. Tras el final del espectáculo, varios se acercaron a saludar a Abed. Entre ellos, aquel que guarda las arcas de la provincia, Marcelo Costa, ministro de Hacienda. "Pará, pará, que ahora necesito la plata para pagar todo esto", bramó con risas el intendente.

- La interna radical en Junín. Uno de los que no se vio en la fiesta, a diferencia de otros años, fue al ex diputado Alexandre Maza. Ahora, Maza se desempeña como asesor de Jorge Tanús, presidente de la Cámara Baja. Distanciado políticamente de Abed, en Junín señalaron que es la oposición al intendente. Su hermana, Teresita, hoy forma parte del bloque radical disidente y cercano al oficialismo que se separó de la bancada conducida por Néstor Parés.